La ofensiva destituyente: el kirchnerismo activa su maquinaria con el caso Libra y las preguntas que el Gobierno no contesta

El kirchnerismo activa su maquinaria destituyente con el caso Libra, siguiendo un guion de cinco fases que ya fracasó antes. ¿Cuáles son las siete preguntas incómodas que el Gobierno de Milei aún no responde y por qué la oposición, pese a la crisis, no logra capitalizar el descontento? Un análisis crudo de la pulseada política.

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La ofensiva destituyente: el kirchnerismo activa su maquinaria con el caso Libra y las preguntas que el Gobierno no contesta

Un análisis político de alto voltaje describe el despliegue de una estrategia opositora para intentar desestabilizar al gobierno de Javier Milei, centrada en el caso de la criptomoneda Libra. La operación sigue un guion conocido que ya fracasó antes, pero esta vez deja al descubierto una serie de interrogantes incómodos para el oficialismo. Mientras la oposición pide juicio político, las encuestas revelan un profundo descreimiento hacia todos los actores de la escena nacional.

El texto señala que se está perfilando “la ofensiva Libra”, una operación que se desarrolla en fases preestablecidas: instalación del tema, amplificación en redes, pedido de renuncias en el gabinete, solicitud de juicio político y, finalmente, marchas violentas en la calle. El autor afirma que es “la maquinaria del kirchnerismo” en acción, un mecanismo que ya se vio con los casos ANDIS, Espert y el Garrahan.

¿Un plan realista o una fantasía política?

Sin embargo, el análisis es contundente al marcar los límites legales de este intento. Para voltear a un presidente vía juicio político se necesita la mitad más uno de los diputados y dos tercios del Senado, mayorías que hoy no existen. Más allá de la viabilidad, el escrito califica el movimiento como un “oportunismo repugnante” y un “carancheo en vivo y en directo” para cargarse a un gobierno electo.

Para evidenciar una supuesta doble vara, se enumera una larga lista de escándalos durante gobiernos kirchneristas que no derivaron en pedidos de juicio político: la valija de Antonini Wilson (2007), Sueños Compartidos (2011), la causa Ciccone (2012), la Tragedia de Once (2012), la Ruta del Dinero K (2013), la muerte de Nisman (2015), la Fiesta de Olivos (2020), el vacunatorio clandestino (2021) y el yate-gate de Insaurralde (2023). “Lo primero que hace el kirchnerismo con el caso Libra es pedir el juicio político”, remarca.

Conferencia caso $LIBRA. Maximiliano Ferraro junto a los diputados Juan Marino, Mónica Frade, Sabrina Selva, Oscar Agost Carreño, Christian Castillo e Itaí Hagman. (Foto: prensa Frente de Izquierda.)
Conferencia caso $LIBRA. Maximiliano Ferraro junto a los diputados Juan Marino, Mónica Frade, Sabrina Selva, Oscar Agost Carreño, Christian Castillo e Itaí Hagman. (Foto: prensa Frente de Izquierda.)

Un error de cálculo que ya cometieron

El autor recuerda un episodio similar ocurrido entre agosto y septiembre del año pasado, con el caso ANDIS, el caso Espert, una victoria K en provincia y una corrida del dólar. En ese momento, “todo el kirchnerismo salió en bloque a decir que se había terminado el gobierno de Milei”. Un mes después, en elecciones nacionales, “el kirchnerismo perdió en 18 provincias” sufriendo una de las peores palizas electorales de su historia.

Concluye que “no hay clima en Argentina para un golpe o para un juicio político”. Asegura que no están dadas las condiciones políticas, económicas, sociales ni culturales para derribar a un gobierno democrático. No obstante, lanza una advertencia al oficialismo: “hacen falta mejores explicaciones”.

Hacen falta mejores explicaciones. No alcanza con mostrarse enfurecido. No alcanza con acelerar en la curva. (Fotos: Comunicación Senado).
Hacen falta mejores explicaciones. No alcanza con mostrarse enfurecido. No alcanza con acelerar en la curva. (Fotos: Comunicación Senado).

Las siete preguntas incómodas que esperan respuesta

El núcleo del análisis apunta a una serie de interrogantes que, según el autor, el gobierno debería responder para mostrar fortaleza. La primera pregunta es por qué entró “un chanta como Mauricio Novelli” a la Casa Rosada. La segunda, “¿por qué Mauricio Novelli le habría dado un pago mensual a Javier Milei entre 2021 y 2025?”.

La tercera indaga por qué Novelli habló por teléfono con Javier Milei y Karina Milei varias veces el día que el presidente publicó el tuit de Libra y se consumó una estafa. La cuarta pregunta exige al jefe de Gabinete que presente la factura del viaje en avión privado a Punta del Este.

La quinta sugiere que el vocero presidencial, Manuel Adorni, haga “un adelanto público de su nueva declaración jurada” para despejar dudas. La sexta pregunta directamente: “¿Es cierto que Adorni tiene una casa no declarada en un country?”. La séptima y última cuestiona cómo se filtró un video del jefe de Gabinete subiéndose a un avión en San Fernando y qué organismo del Estado lo grabó.

Mauricio Novelli junto a Javier Milei. (Foto: Instagram / @mauricionovelliok).
Mauricio Novelli junto a Javier Milei. (Foto: Instagram / @mauricionovelliok).

Una oposición que no capitaliza el descontento

Pese a la crisis, el análisis sostiene que la oposición no está logrando capitalizar el momento. Asegura que “nadie de la oposición capitaliza ni la crisis de Libra, ni la crisis de Adorni, ni la crisis económica” porque “la sociedad está harta de todos”. Esto se respalda con datos de la consultora QSocial: solo un 13% aprueba el comportamiento de la oposición, frente a un 74% que lo desaprueba.

Además, un 74% cree que la oposición está poco o nada preparada para gobernar. Incluso se cita a “Wado” de Pedro, ministro de Alberto Fernández, reconociendo que “el gobierno de Alberto fue un desastre”. El autor sentencia: “el kirchnerismo no se lleva ni un miserable puntito de toda esta porquería”.

Hasta “Wado” de Pedro —ministro de Alberto Fernández— reconoce que el gobierno de Alberto fue un desastre. (Foto: GABRIEL CANO/ Comunicación Senado.)
Hasta “Wado” de Pedro —ministro de Alberto Fernández— reconoce que el gobierno de Alberto fue un desastre. (Foto: GABRIEL CANO/ Comunicación Senado.)

El factor que define todo: la economía

El escrito finaliza recordando que, históricamente, la economía es el factor decisivo. Señala que el kirchnerismo ganó elecciones incluso después de escándalos como Antonini Wilson o Sueños Compartidos. Luego despliega una batería de datos económicos negativos: la desocupación subió al 7,5%, hay 350.000 desocupados más en dos años, cerraron 22.000 empresas desde diciembre de 2023 (según Fundar) y la mora en billeteras virtuales se disparó al 23,9% (informe de Ecogo).

Detalla que la gente se endeuda en Mercado Libre o Tarjeta Naranja para el supermercado, ropa, servicios, urgencias del hogar y pagar deudas. “Como siempre, es la economía, estúpido”, concluye, parafraseando la famosa frase de campaña. El análisis cierra con un consejo para los “caranchos sedientos de sangre y de helicóptero”: “bajar 20 cambios”, porque “la desesperación se nota mucho”. La última línea reza: “Opiniones libres; hechos sagrados”.

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