La ola que no viste venir: por qué la IA podría sumergirnos en una década de incertidumbre total
¿Pensabas que la IA traería certezas? Un futurista advierte que el conocimiento no se completa, sino que expande nuestra ignorancia. Descubrí por qué los próximos años serán una era de ambigüedad total.
El 26 de diciembre de 2004, un terremoto de magnitud 9.1 a 9.3 frente a la costa de Sumatra desató el tsunami más mortífero de la historia, con más de 230.000 víctimas. Pero la ola no era como las que conocemos: avanzó como una pared blanca y gris, baja pero implacable. Algo similar, según expertos, está ocurriendo con la inteligencia artificial: una fuerza que no solo responde preguntas, sino que genera nuevas zonas de ignorancia.
El divulgador y ex editor jefe de Wired, Kevin Kelly, publicó un ensayo titulado ‘Unknown unknowns’, retomando la famosa doctrina de Donald Rumsfeld. Allí sostiene que nadie —ni los mayores expertos en IA— tiene idea de qué ocurrirá con esta revolución en términos económicos o laborales. Aunque hay un consenso en que las respuestas llegarán en los próximos tres años, Kelly cree que lo más probable es que para 2030 las preguntas básicas sigan sin respuesta. ‘Para ese momento, la IA nos seguirá sorprendiendo. Tal vez todavía no sepamos si la AGI es posible’, afirma.
Kelly anticipa un período de 10 a 15 años de ‘perpetua, continua y severa incertidumbre’. Esto, dice, será una carga enorme para muchos, porque ‘odiamos más a la incertidumbre que a las malas noticias’. Entre sus predicciones: fuertes desacuerdos entre expertos sobre si ya se alcanzó la AGI, economistas incapaces de medir el impacto en la productividad, aumento de la ansiedad global y una indefinición geopolítica entre Estados Unidos y China.
Para empresarios y gente de negocios, la certidumbre se vuelve peligrosa. El sesgo más dañino, según Kelly, es el exceso de autoconfianza. ‘En esta nueva era uno debe ser bueno en cambiar de mentalidad. El desafío no es una niebla temporaria, sino un cambio fundamental en la naturaleza del conocimiento’, escribe.
La metáfora del conocimiento como una isla y la ignorancia como el mar que la rodea es citada por el físico y experto en IA Andrei Vazhnov, radicado en Barcelona y director de estrategia de IA para la mayor firma de real estate de Estados Unidos. ‘La frase original es del físico John Archibald Wheeler: a medida que crece nuestra isla de conocimiento, lo mismo sucede con la orilla de nuestra ignorancia’, explica Vazhnov.
La IA, entonces, no reduce la incertidumbre: la reorganiza. Las organizaciones y las personas están diseñadas para minimizar lo desconocido, pero el motor del progreso está en lo que no sabemos que no sabemos. Vazhnov se obliga a no tener opiniones fuertes sobre nada a menos que deba tomar una decisión. ‘Mientras no haya costo, sostener la contradicción’, dice.
El escritor Francis Scott Fitzgerald lo resumió mejor: ‘La prueba de una inteligencia de primer nivel es la capacidad de sostener dos ideas opuestas en la mente al mismo tiempo y, aun así, conservar la capacidad de funcionar’.