La ONU admite que el límite de 1,5 °C ya se perdió y pide prepararse para un planeta más caliente
Un informe inédito del PNUMA reconoce que el objetivo de París quedó incumplido y que el desafío ahora es "gestionar" la superación. Las islas del Pacífico perderían el 65% de sus capturas de pesca costera y el atún migraría hacia el este.
El Programa de Naciones Unidas para el Medioambiente (PNUMA) publicó este miércoles un informe inédito en el que reconoce que el objetivo de limitar el calentamiento global a +1,5 °C ya no se alcanzará y que el desafío ahora es "gestionar" esa superación. El documento, que marca un giro en la estrategia climática de la ONU, generó críticas de especialistas y activistas.
En el texto, el PNUMA sostiene de manera inequívoca que la meta acordada en el Acuerdo de París en 2015 quedará incumplida y que "el desafío ya no es evitar la superación, sino gestionarla". Se trata de la primera vez que una agencia de la ONU explora cómo limitar los daños una vez que el planeta supere ese umbral simbólico, algo que el secretario general de la organización, António Guterres, ya había admitido como inevitable el año pasado.
El impacto en las islas del Pacífico
El informe advierte sobre las consecuencias concretas del calentamiento en regiones vulnerables. Andrew Jones, director general adjunto de la Comunidad del Pacífico, alertó que el atún migrará hacia el este y se alejará de los estados insulares, donde se captura un tercio de ese pescado a nivel mundial. Además, los pescadores costeros que alimentan a la población isleña perderían el 65% de sus capturas.
Según el documento, las islas del Pacífico enfrentarán escasez de alimentos y problemas con el agua potable debido al aumento del nivel del mar, que provocará inundaciones y la invasión de agua salada en las reservas. Los gobiernos de la región buscan ayuda financiera para adaptarse al cambio climático y exigen medidas más estrictas a los países desarrollados para frenar el uso de combustibles fósiles.
"Una vuelta a la realidad"
Richard Betts, coautor del informe y profesor de la Universidad británica de Exeter, describió el documento como "una vuelta a la realidad" y señaló que "debemos vivir con este mundo más cálido (...), pero aún queda mucho por hacer para limitar el calentamiento". En tanto, Debra Roberts, otra de las coautoras, remarcó que los políticos deben "darse cuenta de que las reglas del juego están cambiando" y que los enfoques actuales para combatir el cambio climático ya no son adecuados.
"Ahora debemos replantearnos nuestra gobernanza climática para hacer frente a una trayectoria de superación. Ninguno de nuestros planes está preparado para eso", advirtió la climatóloga sudafricana.
Críticas y advertencias
Las conclusiones del informe alarmaron a las organizaciones activistas. Jasper Inventor, subdirector de programas de Greenpeace Internacional, calificó el momento como "desgarrador", pero insistió en que "este rebasamiento no es motivo para bajar los brazos y renunciar al objetivo de 1,5 °C". En cambio, Bill Hare, climatólogo y director del instituto Climate Analytics, criticó el documento por considerar que corre el riesgo de convertirse en "un llamado a la apatía" en lugar de a la acción.
El mundo ya se calentó aproximadamente 1,4 °C desde el período 1850-1900, principalmente por la quema de combustibles fósiles. Superar los 1,5 °C podría provocar fenómenos meteorológicos más extremos y acercar al planeta a puntos de inflexión como el colapso de los casquetes polares y la desaparición de los arrecifes de coral tropicales.
La directora ejecutiva del PNUMA, Inger Andersen, sostuvo que "no habrá un desenlace favorable si nos mantenemos por encima de 1,5 °C" y destacó que la adaptación al cambio climático será necesaria para salvar vidas y proteger la naturaleza. Guterres, por su parte, insistió: "La lucha por limitar el calentamiento a 1,5 grados es la lucha por la humanidad".
El informe señala que, para lograrlo, será esencial la captura de dióxido de carbono, un proceso que consiste en extraer el carbono del aire y almacenarlo, junto con reducciones profundas y rápidas de las emisiones.