La ONU lanza una advertencia por El Niño: “Es una bola de demolición”
El Niño no da tregua: la ONU lo compara con una bola de demolición y la OMM confirma un récord de temperatura en el Pacífico. ¿Qué regiones quedarán en la mira?
El subsecretario general de Asuntos Humanitarios de la ONU, Tom Fletcher, calificó al fenómeno climático como “un gigante” que “arrasará América Latina, África Oriental y Meridional, Asia y el Pacífico” con calor extremo, sequías e inundaciones. La Organización Meteorológica Mundial (OMM) pronosticó una intensidad extrema para los próximos meses, con un aumento récord de la temperatura en el Pacífico central.
El Niño avanza y las proyecciones de la OMM son alarmantes: se espera que las temperaturas en el Pacífico central superen el promedio habitual en hasta 3,8 grados centígrados. Ese pico se registraría entre noviembre y enero, con su punto máximo cerca de diciembre.
La secretaria general de la OMM, Celeste Saulo, subrayó que se trata de un registro sin precedentes. “Nunca habíamos registrado un valor de 3,8 en nuestros registros. En algunos fenómenos de El Niño históricos hemos observado valores en torno a los 3, con repercusiones muy importantes en todo el mundo. Así que hemos superado ese límite”, afirmó.
Un gigante que amenaza a varios continentes
Fletcher fue categórico al describir el peligro inminente. “Este fenómeno de El Niño es un gigante, una bola de demolición. Arrasará América Latina, África Oriental y Meridional, Asia y el Pacífico con calor extremo, sequías e inundaciones”, sostuvo el coordinador de Ayuda de Emergencia de la ONU.
El Niño es la fase cálida del ciclo natural conocido como El Niño-Oscilación del Sur. Este patrón altera las precipitaciones y eleva las temperaturas a nivel global. Si bien el cambio climático no causa este evento, el calentamiento global potencia su intensidad.
Las consecuencias directas afectan la estabilidad de servicios esenciales como el acceso al agua, la vivienda y el saneamiento. En el sur de África, la OMM alerta sobre un riesgo elevado de inundaciones desde noviembre. En el sudeste asiático, la falta de lluvias y el incremento térmico golpean la agricultura y el abastecimiento hídrico. América Latina, en cambio, enfrenta un escenario de mayores precipitaciones.
Los organismos internacionales advierten que unos 50 millones de personas sufren el peligro de un aumento en los niveles de hambre debido a los daños que el fenómeno causa sobre la seguridad alimentaria mundial.
Llamado urgente a los gobiernos
Ante este panorama, Tom Fletcher y los expertos de la OMM convocaron a los gobiernos a adoptar medidas urgentes para mitigar los efectos humanitarios de esta crisis climática. El contexto exige respuestas rápidas frente a la amenaza de sequías prolongadas, calores extremos e inundaciones recurrentes que afectarán a comunidades vulnerables en varios continentes durante el periodo estival del hemisferio sur.
La comunidad internacional vigila de cerca la trayectoria de este gigante climático mientras los modelos de predicción ajustan los posibles escenarios de desastre que esperan a las zonas geográficas mencionadas por los expertos en sus informes oficiales recientes.