La otra cara de la moneda: Luciana Martínez rompe el silencio y da su versión del caso que la llevó a prisión
¿Qué sucedió realmente aquella noche en el departamento? Luciana Martínez, la ex Gran Hermano acusada de un turbio episodio, rompió su silencio con un relato estremecedor que contradice punto por punto la denuncia. Ella asegura haber sido la vulnerable.
La ex participante de Gran Hermano, Luciana Martínez, salió al cruce de las graves acusaciones en su contra y relató una versión diametralmente opuesta a la del turista estadounidense que la denunció. En una entrevista televisiva, la joven trans describió un encuentro que se descontroló, donde ella se sintió vulnerable y aseguró ser víctima de un cambio de actitud radical por parte del denunciante.
Martínez fue detenida el sábado por la mañana y declaró ante la justicia el lunes, quedando imputada en una causa por robo y administración de sustancias nocivas. El caso, conocido mediáticamente por la modalidad “viuda negra”, había estallado con la denuncia del turista extranjero. Sin embargo, la versión que dio en el programa “A la Barbarossa” este viernes 20 de marzo pinta un escenario completamente distinto.
¿Cómo comenzó todo según Luciana?
La joven explicó que el encuentro con el hombre se dio de manera casual. Aceptó ir a su departamento, según relató, sin sentirse obligada pero sí por cierta insistencia. “Era como ir de after”, definió, intentando dar a entender la naturalidad con la que comenzó la situación.
Una vez en el lugar, aseguró haberse encontrado con un contexto que la descolocó. Allí, según su testimonio, había sustancias. “No entiendo porque no consumo, pero por lo que sé era droga tusi y cocaína”, explicó Luciana sobre lo que había en la mesa.
El momento en que todo cambió
Con el paso de los minutos, el comportamiento del turista habría cambiado notablemente bajo los efectos del alcohol y las drogas. Martínez detalló un momento de acercamiento no deseado. “Intenta acercarse a mí, en contra mía. Nos empezamos a besar. Quería interactuar rápidamente, me empieza a tocar y a sacarse la ropa. Entonces yo cedo, el efecto del alcohol que tenía ya era mucho, así que mi cabeza estaba abombada”, relató.
Sin embargo, según su relato, hubo un punto de quiebre que marcó un antes y un después. “Cuando él nota que yo no soy una chica cis, su actitud cambia”, afirmó la ex GH. A partir de ese instante, el clima se volvió tenso y hostil.
La desesperada intentona por irse
Martínez contó que, sintiéndose incómoda y en peligro, quiso abandonar el departamento. “Le digo a mi amigo que me quiero ir. Pero él se pone en la puerta para que no salgamos. Intento sacarlo para poder abrir y explicarle que quiero salir”, describió la situación de encierro.
En medio de la tensión, su acompañante, identificado como su mánager, se retiró del lugar a pedido de ella para evitar que el conflicto escalara. Esta decisión la dejó sola con el turista, en un momento que calificó como de gran vulnerabilidad.
El misterio del robo y la mirada sobre su identidad
Uno de los núcleos de la denuncia es el presunto robo de pertenencias del hombre, entre ellas una computadora y dinero. Sobre este punto, Martínez tomó distancia absoluta. “Eso yo me entero ya después en mi casa”, explicó, desligándose de los hechos. Cabe recordar que, según informaciones judiciales, fue su mánager quien fue encontrado con gran parte de los objetos denunciados.
Visiblemente afectada durante la entrevista, la joven hizo una fuerte reflexión sobre los prejuicios que, a su entender, enfrentan las mujeres trans. “Al ser una chica trans, siempre se nos prejuzga por la prostitución”, expresó, sugiriendo que su identidad de género podía estar influyendo en la lectura del caso.
Entre lágrimas, Luciana cerró su testimonio hablando del impacto emocional. “Estoy procesando esto. Yo recién caigo de todo esto cuando estoy en la alcaidía”, concluyó, mostrando las secuelas de una experiencia que, según ella, la marcó profundamente.
El caso judicial continúa su curso con dos relatos antagónicos sobre lo ocurrido aquella noche. Mientras la investigación avanza para determinar la verdad de los hechos, la palabra de Luciana Martínez introduce un giro inesperado que complejiza aún más un episodio que sigue generando controversia.