La paciencia se agota: policías retirados de Catamarca advierten por la paritaria 2026
El Gobierno prometió recibirlos en junio, pero pasaron 90 días y nada. Los policías retirados de Catamarca ya hablan de medidas de fuerza si no hay respuestas.
La paciencia tiene un límite y en Catamarca parece estar llegando. Los policías retirados denuncian que el Gobierno provincial les prometió una mesa de diálogo en junio y todavía no los recibe. Casi 90 días después, el malestar crece y no descartan medidas de fuerza.
Luis Flores, referente del colectivo de retirados, contó a El Esquiú Play que las autoridades se comprometieron a sentarse a negociar los aumentos salariales para 2026, pero el encuentro nunca se concretó. La falta de respuestas encendió las alarmas en un sector que asegura sentirse postergado.
¿Qué reclaman exactamente?
El pedido central es una reestructuración de la tabla jerárquica para reordenar los haberes según puntaje y categoría. Pero también apuntan contra el índice nivelador que se implementó a principios de año: aseguran que, al ser montos no remunerativos, no impactan en las jubilaciones ni en las jerarquías de retirados.
“Es plata en negro que no se ve en nuestros recibos”, graficaron desde el sector, dejando en claro que la medida no resolvió el problema de fondo.
Propuestas insuficientes
Si bien el equipo técnico y legal mantiene contacto con funcionarios de Casa de Gobierno, Flores remarcó que las ofertas recibidas hasta ahora no cubren ni la mitad de lo que pretenden para tener un salario acorde a la función que cumplieron.
La preocupación es aún mayor para los retirados por invalidez o aquellos con menores ingresos, que ven comprometidos sus tratamientos médicos y la compra de medicamentos. Una situación que, según advierten, se vuelve insostenible.
¿Habrá movilización?
Por ahora, la agrupación ratifica su prioridad por el diálogo y el respeto a la institución policial. Pero si la indefinición continúa, no descartan recurrir a medidas de fuerza o movilizaciones para que el reclamo sea escuchado.
El reloj corre y la paciencia se agota. La pregunta es si el Gobierno provincial reaccionará antes de que el conflicto escale.