La palta Carumbé: el tesoro oculto de Jujuy que conquista Buenos Aires y sueña con producirse a gran escala
¿Sabías que una palta jujeña está causando furor en Buenos Aires? Descubrí cómo esta fruta única podría transformar la producción local.
Una fruta nacida en los montes de Jujuy está dando que hablar en el mercado porteño. La palta Carumbé, con su tamaño imponente y sabor cremoso, despertó un interés inesperado. Productores de El Bananal ya planean multiplicar las plantas para satisfacer la demanda.
Héctor Jiménez, el productor detrás de esta iniciativa, reveló en diálogo con TodoJujuy los detalles de un proyecto que comenzó hace siete años y hoy promete revolucionar la producción local.
¿Qué hace tan especial a la Carumbé?
Cuando Jiménez envió entre cinco y seis cajas de esta palta a un mercado especializado de Buenos Aires, no imaginaba la respuesta. "La mandamos a Buenos Aires para que la analizaran y tuvo mucha respuesta. Pensábamos que eran muchas cajas, pero ya querían más", confesó.
El secreto está en sus características: cada fruta pesa en promedio 500 gramos, aunque algunas superan esa marca. Su pulpa es cremosa, su piel madura a un color oscuro y su carozo es más pequeño, lo que permite un mayor aprovechamiento.
Un hallazgo casual en El Bananal
La historia se remonta a siete años atrás, cuando Jiménez notó algo inusual en una planta de palta. "Nos llamó la atención porque tenía fruta en noviembre, una fecha que no era usual para la palta", recordó.
De esa planta, extrajeron una rama y la reprodujeron mediante injertos para conservar sus cualidades. Así nació la Carumbé, una variedad única que ahora busca su lugar en el mercado nacional.
El plan para producir a gran escala
Hoy, el emprendimiento cuenta con solo dos plantas, pero la meta es ambiciosa. Junto al INTA Yuto, trabajan para formar plantas madres que generen más yemas y, en los próximos años, produzcan cientos de plantines.
"La idea es salir al mercado con muchas plantas", afirmó Jiménez, convencido del potencial de esta variedad jujeña que ya comenzó a abrir puertas fuera de la provincia.
La Carumbé no solo es una fruta: es una oportunidad para los productores locales de posicionarse en un mercado cada vez más competitivo.