La Pampa cerró el mes de prevención del suicidio con una jornada que puso el foco en algo que no es el hospital
Un especialista en salud mental llegó a Santa Rosa para cerrar el mes de prevención del suicidio. Lo que dijo sobre por qué el hospital no alcanza dejó una idea que muchos repiten.
El Gobierno de La Pampa puso punto final a las actividades del Mes de la Prevención del Suicidio con una jornada de capacitación y sensibilización interministerial en el Centro Cultural MEDASUR de Santa Rosa. La actividad formó parte de las acciones que se intensificaron durante septiembre, en torno al Día Mundial de Prevención del Suicidio, que se conmemora cada 10 de ese mes.
El encuentro de cierre se tituló “Lazos que cuidan: alojar, armar red y pensar juntos” y estuvo a cargo del licenciado en Psicología, psicoanalista y magíster en Salud Mental Daniel Korinfeld. La convocatoria la organizó la Subsecretaría de Salud Mental y Adicciones del Ministerio de Salud, con la participación de equipos técnicos de los ministerios de Salud, de Desarrollo Social y Derechos Humanos, y de Educación. También se sumaron profesionales del sector sanitario privado y público.
Herramientas para una problemática que no es solo sanitaria
El subsecretario de Salud Mental y Adicciones, Martín Malgá, explicó el sentido del ciclo: “la idea fue capacitar donde podamos ofrecer herramientas técnicas, herramientas de perspectiva en relación a la formación conceptual respecto a la problemática del suicidio”.
Y agregó: “Muchas veces se piensa que la problemática del suicidio se debe abordar únicamente en el ámbito sanitario, en La Pampa buscamos abordarla desde diferentes lugares desde lo social, desde lo comunitario, desde el ámbito educativo, desde el ámbito de las intervenciones en las políticas sociales y de seguridad”.
Sobre la disertación de Korinfeld, el funcionario señaló que “se complementa con esta idea, la de proponernos cómo hacemos para pensar estas estrategias de la clínica ampliada, dónde varios podemos ver y actuar sobre lo que ocurre con una situación particular”.
“Desde diferentes lugares podemos ofrecer estrategias de cuidado, de acompañamiento, involucrando a nuestra comunidad, pero también involucrando las perspectivas de otros actores que también suman y que por ahí son los primeros que detectan, los primeros que identifican una situación que puede ser de riesgo”, completó.
La comunidad, el factor de protección que se remarcó en la jornada
Durante el encuentro se subrayó que el capital más relevante en el abordaje de la salud mental es la construcción de vínculos. Malgá lo planteó así: “las personas que tienen una comunidad más fuerte, unos lazos más establecidos, una vinculación con su entorno y allegados, más cercana, tienen mejores posibilidades de sobrellevar una situación compleja desde el punto de vista de la salud mental”.
“Construir y sostener lazos no solo sostiene y previene situaciones agudas en momentos de crisis, sino que le devuelve a la persona la certeza fundamental de que puede ser acompañado. La red es la trama invisible que sostiene cuando los recursos individuales resultan insuficientes. Cuidar de nuestra comunidad es, en su sentido más profundo, cuidar la salud mental colectiva y la de cada uno de sus integrantes”, concluyó.





