La Pampa se prepara para lo peor: el plan que ya tiene fecha y hora
El Ministerio de Salud de La Pampa puso en marcha un programa obligatorio para los centros sanitarios de toda la provincia. La resolución ya tiene número y los ejes de capacitación apuntan a lo que puede venir. ¿Qué implica para cada localidad?
El Ministerio de Salud de La Pampa presentó «Salud en Alerta», un programa que busca preparar a los centros sanitarios de toda la provincia para hacer frente a inundaciones, tormentas y otros eventos extremos vinculados al fenómeno de «El Niño».
La iniciativa fue declarada de interés provincial mediante la Resolución N° 2586/26 y se desarrollará bajo el lema «Salud en Alerta: Gestión del Riesgo y Respuesta Sanitaria ante posibles Fenómenos Hidrometeorológicos Extremos en La Pampa».
El programa contempla un trayecto formativo obligatorio para los agentes sanitarios designados por cada centro de salud pampeano. La capacitación se dictará a través del aula virtual del Ministerio y combinará módulos virtuales con acompañamiento territorial.
Por qué prepararse antes de que ocurra
El referente de la Coordinación de Desastres y Emergencias Sanitarias (CODES), Juan Barbero, explicó a la Agencia Provincial de Noticias que las emergencias «pueden afectar a una comunidad y, al mismo tiempo, dificultar el acceso a la atención, interrumpir servicios esenciales o comprometer el funcionamiento del propio establecimiento de salud».
«Por eso, la propuesta plantea trabajar antes de que ocurra un evento: conocer los riesgos de cada territorio, identificar vulnerabilidades y capacidades, acordar responsabilidades, organizar los recursos disponibles y preparar la respuesta», agregó el funcionario.
Cuatro ejes de formación
El trayecto formativo fue diseñado en conjunto entre distintas áreas de la cartera sanitaria y la Secretaría de Ambiente y Cambio Climático, que aportó el análisis de amenazas hidrometeorológicas y la caracterización territorial de los escenarios de riesgo. También se sumaron experiencias de referentes nacionales y provinciales en medicina de desastres y atención primaria.
Barbero detalló que el primer módulo buscará comprender el riesgo local y las vulnerabilidades poblacionales, mientras que el segundo abordará la preparación interna de los centros, los mecanismos de activación y la preservación de servicios esenciales.
«Un tercer eje se enfocará en las decisiones y acciones sanitarias durante una emergencia, considerando la accesibilidad a los establecimientos, la atención y priorización de la población, la organización de los recursos disponibles, los traslados y la articulación con otros actores e instituciones del territorio», precisó.
«Y finalmente, el trayecto abordará la necesidad de proteger, comunicar y recuperar, incluyendo la protección de las personas y de los equipos de salud, la comunicación del riesgo, el acompañamiento durante las emergencias y la recuperación de aprendizajes que permitan revisar y fortalecer los preparativos futuros», completó.
Planes locales, no protocolos uniformes
Uno de los puntos salientes del proyecto es que descarta la aplicación de protocolos cerrados o iguales para todos. A partir de una matriz común provista por Salud, serán los propios equipos de cada localidad los encargados de construir el Plan Local de Respuesta Sanitaria en base a los recursos reales y las particularidades de su territorio.
«Los fenómenos climáticos plantean escenarios dinámicos y cambiantes. No podemos evitar que determinados eventos ocurran, pero sí podemos trabajar anticipadamente para reducir su impacto. Prepararnos significa conocer nuestros riesgos, organizarnos, acordar cómo vamos a actuar y construir colectivamente una respuesta adaptada a cada territorio», concluyó Barbero.