La pampeana que se quedó en la puerta del triunfo y volvió por el consejo de una jurado
En marzo había llegado a la final y se quedó con las manos vacías. Meses después, un llamado inesperado la devolvió al estudio. Lo que pasó esta vez, adentro.
La cantante pampeana Uma Aquaroli se consagró este martes como ganadora del programa de Canal 9 Bienvenidos a ganar, conducido por Hernán Drago. Su historia tiene un condimento especial: ya había participado a principios de año, en marzo, y también había llegado a la final, pero en esa oportunidad no pudo quedarse con el triunfo.
“Yo en ‘Bienvenidos a Ganar’ ya había participado a principios de año, en marzo más o menos, y también llegué a la final, pero ganaron otras chicas”, recordó Aquaroli. Al despedirse de esa primera experiencia, una de las integrantes del jurado la abrazó y le dejó una frase que quedaría dando vueltas: “Tenés una voz muy linda, cantás muy bien, tenés que volver”.
Ese mensaje fue determinante. Meses después, la cantante decidió volver a enviar su material. “Mandé todo lo que te piden, me hicieron llenar una planilla, todo, y no me llamaban, no me llamaban”, contó. La convocatoria llegó de manera inesperada, días antes de un viaje familiar a Buenos Aires para visitar a su hermano, que vive allí y quedó incorporado a Arsenal de Sarandí por su actividad futbolística.
“Me dijeron: ‘¿Podrás venir el miércoles que viene a Bienvenidos a Ganar?’. Y ahí dije: ‘Sí, obvio’”, relató. El plan original era viajar un viernes y regresar el domingo, pero la participación en el programa modificó todo: decidió quedarse en Buenos Aires junto a su mamá y su novio hasta el miércoles.
Una vez en el estudio, le indicaron los temas que debía interpretar y llegó el momento de volver a competir. Esta vez, el resultado fue distinto al de su primera experiencia: logró avanzar nuevamente hasta la final y, en esa instancia, consiguió el triunfo. “Gracias a Dios pude pasar a la final, volví a competir y gané la final. Quedé como ganadora”, celebró.
Para la cantante, la diferencia también estuvo en cómo afrontó esta segunda oportunidad. Haber pasado anteriormente por el programa le permitió llegar con mayor tranquilidad y confianza. “La verdad que fue hermoso porque ya había estado ahí, había participado y no se me había dado la posibilidad de poder ganar la final y sentarme en el sillón de ganadora”, señaló.
Y agregó: “Esta vez fui más segura, fui más tranquila, no tuve tantos nervios, gracias a Dios. Me entregué a que sea lo que Dios quiera, que se dé lo que se tenía que dar”.
Después de una primera experiencia en la que se quedó a las puertas del triunfo, el regreso terminó teniendo el desenlace que buscaba: una nueva final y, esta vez, el título de ganadora de Bienvenidos a Ganar.