La panadería que nació con San Benito y hoy atraviesa su cuarta generación: el legado que no se apaga
¿Qué hace especial a una panadería que nació hace 67 años y sigue en manos de la misma familia? El secreto de su pan artesanal y la historia de una tradición que no se detiene.
En el Día del Panadero, Elonce recorrió la histórica Panadería Zampieri, un emprendimiento que desde 1959 creció a la par del casco céntrico de San Benito y que hoy, con 67 años de trayectoria, sigue elaborando pan artesanal como en sus inicios.
La familia Zampieri, oriunda de Durazno, llegó a la localidad entrerriana para instalarse definitivamente con su oficio. Desde entonces, el negocio se convirtió en un símbolo de la identidad local, sostenido por cuatro generaciones que mantienen intacta la tradición.
¿Cuál es el secreto de su pan artesanal?
La elaboración es completamente artesanal: la producción comienza a las 15 y la masa reposa unas doce horas antes del horneado, que arranca a las 4 de la madrugada. "Es un pan que descansa 12 horas. La levadura trabaja todo ese tiempo y eso le da un aroma muy particular y esa cascarita crocante que lo caracteriza", explicó Viviana Almada, esposa de Víctor "Cacho" Zampieri.
Aunque existen métodos más rápidos, la familia decidió conservar la técnica tradicional porque es su sello distintivo. "Cuando viene mi suegro en 1959, imaginate, hace 67 años, ya era una panadería y se hizo a la par que la iglesia y otros edificios de estas esquinas del radio céntrico", recordó Viviana en diálogo con Elonce.
La torta negra, otro clásico que no falla
Además del pan, la panadería es reconocida por su torta negra, una masa salada tipo galleta que los vecinos eligen a diario. "Nuestra torta negra es el distintivo de la panadería. Es una masa salada, tipo galleta, que sigue vigente y la gente la elige todos los días", señaló Viviana.
La cercanía con varias escuelas hace que desde temprano alumnos y familias se acerquen a comprar tortas negras y facturas para el desayuno o la merienda.
Cuatro generaciones detrás del mostrador
La historia familiar sumó un nuevo capítulo apenas un día antes de la entrevista, con el nacimiento del cuarto integrante de la nueva generación. "Ayer nació nuestra cuarta generación, nuestro nieto, el hijo varón de mi hija Marcia. Estamos felices celebrando este día", expresó emocionada Viviana.
Hoy el negocio es sostenido por toda la familia: "Mi esposo quedó a cargo de la panadería y hoy es un emprendimiento familiar que encaramos junto a nuestros tres hijos", contó.
Un oficio que exige vocación
Viviana definió el trabajo del panadero como una actividad sacrificada que requiere compromiso permanente. Durante muchos años trabajaron con un horno a leña de siete metros de diámetro hasta que, en 2014, una falla estructural obligó a reemplazarlo por hornos a gas natural.
Sin embargo, el verdadero desafío sigue siendo el mismo: "El panadero no tiene una profesión, tiene una vocación. Hay que amar este trabajo porque todos los días hay que hacer que el pan salga igual o mejor", afirmó.
La panadería también vive pendiente del clima y del suministro eléctrico. "Si se corta la luz cuando el pan está listo para entrar al horno ya estamos en alerta, porque no hay forma de frenarlo", comentó.
Un legado que continúa
En el Día del Panadero, la familia agradeció al equipo de trabajo que cada madrugada hace posible que el pan llegue fresco a los vecinos. Viviana dedicó un reconocimiento especial a los panaderos Diego, Nahuel, Titi y Milton, así como al personal del salón de ventas, y cerró con un mensaje para su esposo: "Él es el alma de este negocio y de esta panadería".
¿Por qué se celebra el Día del Panadero cada 4 de agosto?
La fecha recuerda la fundación de la Sociedad Cosmopolita de Resistencia y Colocación de Obreros Panaderos, el primer sindicato del sector, creado el 4 de agosto de 1887 por los anarquistas italianos Ettore Mattei y Errico Malatesta. En esa época, los panaderos sufrían jornadas de más de diez horas, bajos salarios y condiciones muy exigentes.
El sindicato impulsó huelgas y medidas de fuerza, y entre 1894 y 1930 editó el periódico El obrero panadero. Aunque dejó de funcionar hace décadas, en 1957 el Congreso de la Nación instauró oficialmente el Día del Panadero. Hoy, la representación gremial está a cargo de entidades como la FAUPPA y la FAIPA.