La paradoja del mercado laboral: lo que más buscan las empresas es lo que menos encuentran
¿Tienes lo que realmente buscan las empresas hoy? Un estudio revela la habilidad número uno que los reclutadores priorizan, pero que casi nadie encuentra en el mercado. Los detalles de este cambio radical en las reglas para conseguir trabajo.
Un estudio reciente revela una contradicción que está cambiando las reglas del juego para conseguir trabajo. Mientras la inteligencia artificial avanza, los especialistas en Recursos Humanos señalan que las habilidades blandas se han convertido en el “diferencial clave”, pero son las más escasas. El 68% de los expertos prioriza estas competencias por sobre los conocimientos técnicos.
El sondeo, titulado *Habilidades más buscadas* y realizado por el portal Bumeran, arroja luz sobre lo que realmente valoran las empresas hoy. Federico Barni, CEO de Bumeran, lo explica sin rodeos: “Si bien las competencias digitales son fundamentales, las habilidades blandas se han convertido en un diferencial clave para la empleabilidad y el desarrollo profesional”. Esta tendencia es regional, con porcentajes similares en Perú, Chile, Ecuador y Panamá.
¿Qué significa “habilidades blandas” y por qué son tan valiosas?
El estudio detalla cuáles son estas habilidades tan preciadas y, al mismo tiempo, tan difíciles de hallar. En el primer puesto, con un 47%, se destacan aspectos básicos como la **responsabilidad y la puntualidad**. Le sigue de cerca la **empatía**, mencionada por el 46% de los especialistas, y en tercer lugar aparece la **comunicación**, con un 42%.
¿La razón de esta búsqueda? Los encuestados lo tienen claro: el 35% prioriza estas habilidades porque contribuyen a un ambiente laboral positivo; el 17% porque fomentan la colaboración; otro 15% porque fortalecen las relaciones interpersonales y un 15% adicional porque facilitan resolver conflictos. En resumen, **propician un buen clima laboral**.
En contraste, quienes aún se enfocan más en las habilidades duras o técnicas (un 58%) lo hacen porque las consideran fundamentales para cumplir con las tareas específicas del puesto.
Un nuevo contrato laboral: la humanidad como activo escaso
Expertos consultados profundizan en este cambio de paradigma. Roberto Mazza, Director de la Maestría en Recursos Humanos de la UBA, habla del nacimiento de un **”nuevo contrato laboral”**. “Ya no buscamos simplemente empleados; buscamos talentos que sepan navegar la incertidumbre con agilidad y autenticidad”, afirma.
Mariana D’Ardis, de Adecco Argentina, coincide: “Hoy las habilidades técnicas son necesarias, pero no suficientes. En un contexto de transformación digital, automatización e incertidumbre económica, **lo que marca la diferencia es la capacidad de adaptación, el trabajo colaborativo y la inteligencia emocional**”.
Un dato llamativo respalda esta visión: según el estudio *Talent Trends* citado por Ezequiel Arcioni de Michael Page, el 81% de los profesionales usa herramientas de IA al menos una vez por semana. En este escenario, habilidades como la curiosidad, la escucha activa y una visión estratégica con mirada humana se vuelven irremplazables.
¿Quiénes tienen lo que buscan las empresas?
El perfil que mejor desarrolla estas habilidades blandas, según el estudio de Bumeran, es el de las **personas de entre 31 y 40 años**. En cambio, quienes tienen entre 41 y 50 años suelen destacarse más por sus habilidades duras o técnicas. Esto plantea un desafío tanto para los candidatos como para las organizaciones que deben fomentar el desarrollo de estas competencias.
Federico Barni es enfático: “La capacitación debe ser una política organizacional transversal. **Las organizaciones debemos asumir el compromiso de potenciar las capacidades de todos los integrantes más allá de su posición**”.
¿Cómo se hace? Las estrategias varían. Para desarrollar habilidades duras, el 65% de las empresas realiza programas de capacitación formal. Para fomentar las blandas, el 40% organiza talleres de desarrollo personal, el 28% implementa coaching y mentoría, y el 23% impulsa políticas de diversidad e inclusión para crear ambientes más saludables.
La asignatura pendiente de las empresas argentinas
Sin embargo, el informe deja una advertencia crucial para el mercado local. Barni advierte: “**Las organizaciones argentinas son las que menos estrategias de capacitación implementan en la región**”. Los números son elocuentes: solo el 60% de las empresas en Argentina cuenta con estos programas, una cifra que contrasta con el 74% de Ecuador.
“Estos datos sugieren que, si bien existe una tendencia hacia el desarrollo de habilidades, todavía queda un camino importante por recorrer”, agrega el CEO de Bumeran. Roberto Mazza cierra con una reflexión poderosa: “La percepción de no valorar el aspecto humano es hoy el principal detonante de la deserción laboral”. En un mundo cada vez más tecnológico, la cualidad más buscada resulta ser, paradójicamente, la más humana.