La paranaense que dejó todo para jugar al vóley en la NCAA: la historia detrás de su salto a Estados Unidos

Camila Pérez Torquati, la armadora de Paracao que brilló en River y la Selección, ya entrena en Louisiana. ¿Cómo fue el proceso para llegar a la NCAA y qué la espera en este nuevo desafío?

· 4 min de lectura
La paranaense que dejó todo para jugar al vóley en la NCAA: la historia detrás de su salto a Estados Unidos
La paranaense que dejó todo para jugar al vóley en la NCAA: la historia detrás de su salto a Estados Unidos

Una joven promesa del vóley argentino acaba de dar el gran salto: Camila Pérez Torquati, de 18 años, ya está en Louisiana para estudiar Biología y competir en la NCAA División I con Northwestern State. La armadora, formada en Paracao, dejó atrás su Paraná natal para perseguir un sueño que empezó como una simple ilusión.

La noticia fue confirmada por la propia jugadora, quien dialogó con UNO y contó los pormenores de su reclutamiento, el difícil momento de la despedida y sus expectativas en una competencia que considera "casi un deporte nuevo".

El largo proceso para llegar a la NCAA

Todo comenzó hace aproximadamente un año y medio, cuando Mark, su manager, se contactó con ella. Desde ese instante, la armadora tuvo claro que quería aprovechar la oportunidad, pero el camino no fue sencillo: tuvo que aprobar exámenes de inglés, cumplir con los trámites de la NCAA, reunir documentación y gestionar la visa estudiantil.

"Fue un proceso largo y corto al mismo tiempo. Largo porque todo el reclutamiento lleva tiempo, pero una vez que tuve la primera reunión con el entrenador de Northwestern State, todo avanzó bastante rápido", explicó la jugadora.

La elección de Northwestern State no fue casualidad. "Desde la primera charla con el entrenador sentí mucha confianza. Me transmitió sus valores y la forma en la que trabajan. Me gustó mucho el ambiente que se percibía", señaló Pérez Torquati.

El momento en que la realidad golpeó

Aunque durante meses habló de la posibilidad de irse, fue en Ezeiza, pocas horas antes de abordar el avión, cuando tomó real dimensión de lo que estaba por hacer. "Creo que recién caí unas horas antes de viajar, cuando estaba en Ezeiza con toda mi familia esperando el vuelo. Ahí entendí que me estaba yendo a vivir a otro país", recordó.

Un nuevo nivel: la NCAA División I

El salto no es solo geográfico. Camila llega a una competencia con otro ritmo y exigencias diferentes. Después de cumplir el objetivo de jugar en la Liga Argentina, ahora enfrenta el desafío de la NCAA División I, en la Southland Conference.

"Es un paso muy importante en mi carrera. Después de haber podido competir en la Liga Argentina, que era un objetivo que venía buscando desde hacía varios años, siento que esta es una oportunidad enorme para seguir creciendo", sostuvo.

La armadora sabe que deberá adaptarse a un estilo de juego distinto. "El vóley en Estados Unidos es muy diferente al que estaba acostumbrada a jugar: cambian el ritmo, las reglas, las señas y la forma de trabajar. Para mí es casi un deporte nuevo", afirmó.

Entre los aspectos que pretende mejorar aparecen el saque, la lectura y, especialmente, la toma de decisiones. "Me gusta analizar el juego, cuestionarme para seguir mejorando y encontrar la mejor manera de ayudar al equipo", explicó.

Biología: la otra pasión

La nueva vida de Camila tendrá dos frentes: la cancha y las aulas. En Northwestern State estudiará Biología, una elección vinculada a un interés que la acompaña desde pequeña. "Desde muy chica me interesan la Biología y todo lo relacionado con la salud. En mi familia hay varias personas que trabajan en ese ámbito y crecí rodeada de esas conversaciones", contó.

De haber continuado sus estudios en Argentina, probablemente habría elegido Medicina. En Estados Unidos, la Biología le servirá como base para ese camino. "Sé que no va a ser fácil porque voy a tener muchas responsabilidades y voy a necesitar una organización mucho mayor", admitió.

Pero también es consciente del privilegio que tiene. "Al mismo tiempo, siento que es un privilegio poder estudiar mientras sigo compitiendo al máximo nivel", destacó.

Su mirada está puesta más allá del deporte. "Soy consciente de que el vóley tiene un tiempo y por eso también quiero construir un futuro profesional desde lo académico. Mi idea es recibirme de Biología y, si tengo la posibilidad, seguir estudiando y especializándome", expresó.

Paracao, el origen de todo

En medio de esta nueva etapa, hay un lugar que aparece inevitablemente cuando Camila mira hacia atrás: Paracao. En el club paranaense dio sus primeros pasos y construyó las bases que luego le permitieron llegar a River Plate, vestir la camiseta de la Selección Argentina y ahora dar el salto a Estados Unidos.

"Cuando miro para atrás y me veo entrenando en Paracao, pienso que esa nena que empezó a jugar ahí estaría muy feliz de ver todo lo que pasó", manifestó.

"Siempre voy a estar agradecida con Paracao, un club que me formó no solo como deportista, sino también como persona, y cuyos valores siempre estuvieron muy alineados con los de mi familia", remarcó.

Más para leer

El delantero que dejó Unión por minutos y ya piensa en el regreso: qué dijo Diego Díaz
Deportes
La Liga Provincial arrancó con festejo paranaense: ¿quién fue la gran sorpresa?
Deportes
La fecha del Regional que encendió las alarmas: goleada de Estudiantes, caída de Rowing y una fiesta en Tilcara
Deportes
La paranaense que brilló en el clásico: 18 puntos y un triunfo que ilusiona
Deportes
Nueve combates vibrantes en una noche de boxeo amateur en el Club Palma Juniors
Deportes
El rugbi del Litoral vuelve con todo: agenda, horarios y un duelo que promete
Deportes