Julio Acosta anticipó cuándo se abriría la paritaria estatal y por qué la primera reunión no resolverá nada: el dato que todos esperan llega recién unos días después. Mientras tanto, los estatales llegan a fin de mes con la tarjeta consumida.
La Intersindical La Pampa ya tiene armada su estrategia para la paritaria estatal del último tramo del año. Según adelantó Julio Acosta, referente del espacio, la primera reunión con el Gobierno provincial se haría el jueves 12 de noviembre y quedaría en cuarto intermedio hasta que se conozca el dato de inflación de octubre.
La convocatoria formal todavía no llegó. Sin embargo, en los contactos previos se manejaron el 12 o el 13 de este mes como posibles fechas de apertura.
«Lo que estamos discutiendo ahora es que la paritaria se abra más o menos para el día 12, 12 o 13, no más de eso», contó el dirigente.
En ese primer encuentro cada gremio llevará su postura, pero faltará la pieza clave: el índice de precios se difunde alrededor del 14 de noviembre. Por eso la idea es abrir el debate, pasar a un cuarto intermedio y volver a sentarse el lunes 16 con el número de octubre ya confirmado. Recién entonces se discutirá el trimestre que cierra el año: octubre, noviembre y diciembre.
Cláusula gatillo y un plus sobre la inflación
El reclamo de la Intersindical tiene dos patas. Una es una cláusula gatillo que siga la evolución de los precios durante el trimestre. La otra es un porcentaje de recomposición que supere ese piso.
«Nosotros siempre lo que solicitamos es una cláusula gatillo para el trimestre, más una recomposición por encima de la inflación, con el objeto de ir recuperando salarios», explicó Acosta.
El dirigente ubicó el pedido en un contexto nacional complicado y aclaró que los estatales pampeanos no son una excepción.
«La mayor preocupación es el salario y el empleo hoy en el conjunto de la sociedad. Y nosotros no somos una rareza, estamos en la misma situación».
La deuda con las tarjetas, sin avances
Uno de los temas que atravesó todo el 2026 fue el endeudamiento de los empleados públicos con las tarjetas de crédito. Acosta fue directo: no hubo avances concretos.
Según relató, hubo una reunión con el presidente del Banco Pampa en la que se acercó una propuesta al conjunto de los gremios, pero nunca se puso en marcha. «Más allá de la conversación, no ha pasado nada», resumió.
El retrato de la situación cotidiana de los trabajadores fue duro:
«Todos los meses lo que se cobran son 40 o 50 mil pesos, una cosa así, porque el resto se lo lleva todo la tarjeta que ya se consumió. Entonces se encuentran a inicio de cada mes sin un peso».
La propuesta gremial apunta a un crédito blando con un período ventana: que los trabajadores no paguen durante dos o tres meses y recién después empiecen a cancelar la deuda en cuotas, para ordenar las economías familiares. Hasta ahora, nada de eso se tradujo en hechos.
El bono de fin de año, otro pedido que vuelve
A la discusión salarial se suma el reclamo de un bono de fin de año, que no se otorgó en el período anterior. Para Acosta es «absolutamente necesario», sobre todo si no se destraba la cuestión del Banco Pampa.
Los puntos que la Intersindical llevará a la mesa son:
- Cláusula gatillo por el trimestre octubre-noviembre-diciembre.
- Recomposición salarial por encima del índice inflacionario.
- Un bono de fin de año como paliativo.
- Una solución efectiva al endeudamiento con tarjetas de crédito.
«Si pierde poder adquisitivo el trabajador, se cae toda la actividad económica»
El dirigente reconoció que el contexto es difícil y que la negociación exigirá esfuerzos de las dos partes. Pero defendió el reclamo con un argumento económico de fondo.
«Sabemos con absoluta certeza, por la experiencia vivida durante décadas, que si pierde poder adquisitivo el trabajador, se cae toda la actividad económica».
Acosta también apuntó contra los sectores concentrados de la economía y pidió que «suelten la mano» frente a los aumentos que se repiten casi trimestralmente en luz, gas, combustible, transporte y alquileres.
En ese tramo cargó contra la política de precios del Gobierno nacional de Javier Milei: «Acá hay que regular precios nuevamente y salir de este encorsetamiento que fija precios internacionales para todos, aunque los costos en Argentina sean mucho menores».
Y puso un ejemplo concreto: «No puede ser que estemos en abundancia sobre los hidrocarburos, gas y petróleo, y tengamos el mismo precio que Alemania, que no tiene un solo pozo de petróleo».
La misma lógica, dijo, se repite con la carne: «Una locura que paguemos el mismo precio que en Europa».