La partera Dolly tenía turno para declarar, pero una jugada de su defensa lo cambió
La indagatoria estaba fijada, pero sus abogados movieron una ficha y la Justicia aceptó. Mientras tanto, la fiscalía ya se llevó libros de nacimientos desde 1959 y espera los resultados de un ADN clave.
La declaración indagatoria de Dolly Viale de Garrido, la partera señalada por presuntas irregularidades en la identidad de decenas de bebés nacidos en Rosario entre 1960 y 1980, quedó reprogramada para el martes 27 de octubre a las 10 ante la Justicia federal. La audiencia que estaba prevista para el martes pasado no se hizo.
Sus abogados defensores pidieron postergarla argumentando que la mujer se encontraba descompuesta. Con ese planteo, la indagatoria se corrió una semana.
El caso que abrió la investigación
Todo arranca con la denuncia de Roberto Carlos Fargioni, nacido en Rosario en 1978. Un estudio de ADN que se hizo en 2014 le reveló que no tenía ningún vínculo biológico con la familia que lo crió. En 2023 llevó el caso a la Justicia y desde entonces busca esclarecer cómo fue su nacimiento y de dónde viene su identidad.
El expediente de Fargioni es una de las investigaciones que intentan desentrañar presuntas maniobras de supresión y alteración de identidad ligadas a la actividad de Dolly, que durante años se desempeñó como partera en el Hospital Roque Sáenz Peña, en la zona sur de Rosario. La pesquisa apunta a establecer qué pasó con personas cuyas partidas de nacimiento llevan su firma y que después detectaron inconsistencias sobre su origen biológico.
Qué resolvió la Cámara
En el expediente de Fargioni, la Cámara Federal de Apelaciones de Rosario ordenó convocar a la partera a declaración indagatoria. Lo hizo al revocar una decisión de primera instancia que había rechazado el pedido de la Fiscalía. Los camaristas entendieron que había elementos suficientes para avanzar y aclararon que el resultado negativo de un cotejo con el Banco Nacional de Datos Genéticos —que descartó una vinculación con hijos de personas desaparecidas— no daba por cerrada la investigación sobre su identidad.
El caso se suma a un conjunto de denuncias que también involucran a Silvia Viale, hermana de Dolly. Los investigadores analizan presuntas alteraciones del estado civil y de la identidad, además de falsificaciones de partidas de nacimiento. La Fiscalía mantiene abierta, además, la convocatoria a personas que tengan dudas sobre su origen biológico o cuyos documentos hayan sido firmados por alguna de las hermanas.
Libros de nacimiento desde 1959
Este lunes, la Unidad Fiscal Rosario hizo un procedimiento en el Hospital Roque Sáenz Peña y se llevó libros con registros de nacimientos desde 1959. La medida la impulsó la fiscal federal Soledad García y la autorizó el juez de Garantías Eduardo Rodríguez Da Cruz, con intervención de la Policía Federal.
Esa documentación será analizada para establecer si contiene información relevante sobre las denuncias y sobre posibles irregularidades en la inscripción de recién nacidos durante el período en que Dolly trabajó en el centro de salud. Los registros podrían servir para reconstruir las circunstancias de distintos nacimientos y para contrastar lo asentado en las partidas con otros elementos reunidos en los expedientes.
Las muestras de ADN
En paralelo, se tomaron muestras de ADN a Dolly y a Silvina, su hija adoptiva, que denunció una presunta apropiación. Como la partera alegó problemas de salud, personal de la Policía Científica Federal fue hasta su domicilio para obtener la muestra. Los análisis permitirán determinar si existe un vínculo biológico entre ambas mujeres y podrían sumar nuevos elementos a una investigación que busca esclarecer las denuncias sobre el origen y la identidad de distintas personas.