La patada en la cabeza que casi le cuesta todo: siete patovicas denunciados por la golpiza a la salida del boliche
Un joven de 21 años pelea por recuperarse tras una patada que le hundió el cráneo. El video que su familia entregó a la Brigada de Investigaciones muestra la secuencia completa, pero lo que reveló la novia sobre la intervención de los patovicas cambia todo.
Un joven de 21 años pelea por recuperarse en el hospital Castro Rendón después de una golpiza que, según su familia, le propinaron siete patovicas a la salida del boliche Shelter, en pleno centro neuquino. El ataque quedó filmado y el video ya está en manos de la Brigada de Investigaciones de la Comisaría Primera.
Axel Acuña sufrió una piña en la nuca y una patada en la cabeza que le hundió el cráneo. Su novia, Sofía Rojas, contó a LM Neuquén que el golpe en la nuca le provocó fisuras en la cervical y que la patada le dejó hundimiento y traumatismo de cráneo. Permanece internado, con cuello ortopédico, y los médicos advirtieron que hay riesgo de secuelas como convulsiones o epilepsia.
Cómo fue la golpiza
El episodio ocurrió en la madrugada del sábado 28 de agosto, alrededor de las 5, cuando el grupo de amigos se retiraba de Shelter, en Belgrano 58. Antes habían protagonizado un disturbio dentro del local y los patovicas los sacaron a todos.
Ya en la calle, los cruces siguieron. Según el relato de Sofía, los de seguridad volvieron a intervenir: uno de los amigos de Axel fue retenido y golpeado. Cuando el joven intentó ayudarlo, un patovica lo atacó por la espalda.
"Cuando nos estábamos yendo, los patovicas empezaron a gritarle. Agarran a uno de los chicos y le empiezan a pegar. Se meten todos y él se lleva a su amigo a upa, pero entonces un patovica va por atrás y le mete una piña en la nuca. Mi pareja cae desmayado al piso y viene otro que le mete una patada en la cabeza", relató la joven.
El video que la familia entregó a la Brigada de Investigaciones muestra parte de esa secuencia: el ataque por la espalda, la caída cerca de la persiana de un negocio y la patada posterior. También registra la gran cantidad de sangre que perdió Axel por una herida en la cabeza.
Sofía aseguró que sus amigos tuvieron que intervenir para sacarlo del lugar porque los patovicas no la dejaban acercarse. "Los amigos de mi marido tuvieron que agarrar piedras y baldosas para que yo pueda sacarlo porque los patovicas no me dejaban", contó. Según dijo, cuando intentaba protegerlo, uno de los empleados de seguridad le pegó una patada en las costillas.
La joven sostuvo que fueron alrededor de siete los trabajadores de seguridad que participaron de los distintos episodios de violencia y afirmó que también golpearon al iluminador del boliche. Incluso, habría intervenido el propietario del local.
Dos cirugías y una infección
Tras el ataque, Axel fue trasladado en un auto particular al hospital Castro Rendón. En la guardia tuvieron que reanimarlo y después fue operado por las lesiones en la cabeza. "De la patada en la cabeza tuvo traumatismo de cráneo. Del hundimiento de cráneo se le astilló el hueso y se le clavó en el cerebro", explicó Sofía.
La evolución se complicó por una infección: después de la primera cirugía estuvo una semana internado, pero tuvo que volver al quirófano. La segunda operación se realizó el miércoles de la semana pasada.
"Tenemos que esperar a ver cómo va evolucionando hasta los seis meses para conocer si quedan secuelas porque los médicos nos dijeron que hay riesgo de que desarrolle convulsiones o epilepsia como consecuencia del traumatismo", afirmó la joven. Por eso le prescribieron medicamentos anticonvulsionantes.
"Podría haber sido un Fernando Báez Sosa"
Sofía aseguró que el desenlace podría haber sido trágico. "La doctora dijo que si no me tiraba encima hubiera sido otro Fernando Báez Sosa de las patadas, y que es un milagro que hoy esté vivo", relató.
Axel no fue el único golpeado. Según su novia, uno de sus amigos recibió al menos cinco golpes en la cabeza y también tuvo que ser asistido. El iluminador del boliche habría intentado ayudar y terminó agredido.
La joven también contó que días después se enteró de otro episodio con personal de seguridad del mismo establecimiento. "Además después nos enteramos que dos fines de semana atrás el boliche fue cerrado porque había chicos menores de edad, queremos que la Municipalidad de Neuquén tome cartas en el asunto", dijo.
Desde la Brigada le indicaron que deberá ampliar la denuncia cuando Axel tenga una actualización médica, para incorporar la evolución de las lesiones y las posibles secuelas. La Policía también tomó fotografías de las manchas de sangre en el lugar.
Además, Sofía aseguró que ya tiene el nombre de una de las personas que habría golpeado a Axel y que lo aportará al fiscal que intervenga en la causa. "Queremos que se haga Justicia. Queremos que realmente paguen los que pegaron", sostuvo.
La internación también golpeó el bolsillo de la familia. Sofía dejó de atender su despensa para quedarse con Axel en el hospital y su suegra tuvo dificultades para seguir trabajando. "Tuvimos que comprar medicamentos que no tenían. Uno costó 130 mil pesos y la farmacia tuvo que pedirlo a otro lado", contó.