La patente no era el problema: el detalle en los vidrios que destapó un auto robado en Tupungato
Parecía un control de rutina más, pero el ojo de los policías descubrió una trampa que ni el sistema informático había detectado.
Un control de rutina en Tupungato terminó con el secuestro de un vehículo que había sido denunciado como robado en 2023. El dato que destapó todo fue la diferencia entre la patente colocada y el dominio grabado en los vidrios.
Efectivos de la Unidad Especial de Patrullaje (UEP) de Tupungato realizaban tareas de patrullaje preventivo por calle Nicolás Vila cuando, alrededor de las 10 de este lunes, vieron un auto estacionado y decidieron verificar el dominio a través del sistema informático de la movilidad policial.
La primera consulta no mostró ninguna medida pendiente sobre esa patente. Sin embargo, los uniformados notaron algo que les llamó la atención: el número grabado en los cristales no coincidía con el de la chapa patente.
Ante esa sospecha, el personal policial verificó el dominio que figuraba en los vidrios y descubrió que esa patente tenía un pedido de captura por una causa de robo agravado por el uso de arma de fuego, solicitado por la Oficina Fiscal Virtual.
Los efectivos pidieron directivas al Ayudante Fiscal en turno y, por disposición de la autoridad judicial, secuestraron el rodado e identificaron a su propietario. Más tarde llegó personal de Investigaciones, que constató la suplantación del dominio.
El vehículo quedó a disposición de la Justicia mientras se avanza en la investigación para determinar cómo se usó la patente apócrifa y qué relación tiene con el robo agravado de 2023.