La Patrona salió a caminar por Paraná: el recorrido que la lluvia no pudo frenar
El alerta por tormentas obligó a suspender la procesión a pie, pero la Virgen igual salió a recorrer los barrios de Paraná. ¿Cómo fue el operativo que la llevó por las parroquias?
La imagen de Nuestra Señora del Rosario dejó este miércoles la Catedral Metropolitana y se metió en los barrios de Paraná, en el día en que la capital entrerriana celebra a su Patrona. La tradicional caravana arrancó pasadas las 10 y recorrió parroquias y comunidades con vehículos, bicicletas y fieles que se acercaron a las calles para saludarla.
El alerta por tormentas que abarcó a buena parte de Entre Ríos obligó a suspender la procesión a pie que estaba prevista desde la parroquia San Miguel hasta la Catedral. Sin embargo, la celebración no se detuvo: la caravana vehicular siguió su curso y llevó la fiesta directamente a los barrios.
Un recorrido con paradas cargadas de simbolismo
En cada punto del trayecto se repitió la misma postal: flores, aplausos, campanas y familias esperando el paso de la Virgen. Los pedidos de los fieles estuvieron centrados en la salud, el trabajo, la protección de las familias y la paz, aunque también hubo lugar para el agradecimiento.
Uno de los momentos más emotivos se vivió en Bajada Grande, un lugar con un vínculo histórico con la imagen patronal. Allí, vecinos de la comunidad Inmaculado Corazón de María la recibieron con cantos y oraciones. "Siempre nos trae esperanza", expresaron los fieles. El sacerdote Tito Albornoz destacó el afecto de la comunidad hacia la Virgen y la importancia de recibirla como a una madre, según consignó Elonce.
La caravana continuó por distintos sectores de la ciudad. En parroquias como Nuestra Señora de Fátima, San Juan Bosco, Santa Lucía, Santo Domingo Savio, San José Obrero y San Francisco de Borja, la llegada de la imagen volvió a convocar a vecinos de todas las edades. En San Agustín, frente a la parroquia Cristo Peregrino, se repitió la escena con flores, rosarios y agua para bendecir. Un operativo de tránsito acompañó todo el desplazamiento para garantizar el recorrido.
La misa central y una tradición que se renueva
La jornada tenía prevista su cierre con la misa central a las 17.30 en la Catedral Metropolitana, presidida por el arzobispo de Paraná, monseñor Raúl Martín.
La salida de la Virgen hacia los barrios se consolidó como una tradición en los últimos años. La modalidad nació durante la pandemia, cuando las restricciones impedían las celebraciones habituales, y luego quedó incorporada a la agenda de la fiesta patronal. Este año, bajo el lema "María del Rosario camina con nosotros", la devoción volvió a poner en las calles una costumbre profundamente arraigada en Paraná y en las comunidades de la Arquidiócesis.
Más allá del cambio obligado por el clima, la esencia se mantuvo: una imagen que por unas horas deja el altar para acercarse a la gente, familias que salen a esperarla y comunidades que encuentran en ese encuentro una oportunidad para agradecer, pedir y compartir la fe. Entre campanas, flores y abrazos, la Virgen del Rosario volvió a recorrer sus calles, como cada 7 de octubre.