La pediatra que llegó hace 39 años a Iguazú y hoy atiende a los hijos de sus primeros pacientes
Llegó desde Córdoba en 1987 para atender a los chicos de Puerto Iguazú. Cuatro décadas después, la doctora que dirigió el SAMIC sigue en el hospital dos veces por semana, pero ahora recibe a los hijos de sus primeros pacientes.
María Magdalena Cabrera llegó desde Córdoba en 1987 para ejercer la pediatría en Puerto Iguazú. Dirigió el hospital SAMIC, fundó una asociación que alimentó y acompañó la escolaridad de chicos en situación de calle, y hoy, ya jubilada, sigue atendiendo dos veces por semana.
Hay médicos que se instalan en una ciudad y hay otros que se vuelven parte de ella. La doctora Cabrera pertenece al segundo grupo: muchas familias de Puerto Iguazú la recuerdan como la profesional que recibió a sus hijos cuando eran bebés y que, años después, volvió a verlos en el consultorio ya convertidos en padres.
Su historia empezó lejos de Misiones. Nació en Córdoba capital el 18 de abril de 1946, se recibió de médica en esa ciudad y más tarde se trasladó al Chaco para hacer la residencia y especializarse en Pediatría. En 1987 hizo las valijas otra vez y se radicó en Iguazú, donde comenzó a trabajar a tiempo completo en el Hospital Marta Schwarz.
De la sala de pediatría a la dirección del SAMIC
La dedicación con la que asumió el cargo le abrió puertas rápido. Al poco tiempo quedó al frente del departamento de Pediatría y, más adelante, llegó al puesto más alto del nosocomio: dirigió el hospital SAMIC de Iguazú durante varios años, un rol que le valió el respeto de sus colegas y el cariño de la comunidad.
Con los años decidió dar un paso al costado de la salud pública y se jubiló. Igual no se alejó del todo: siguió atendiendo en su consultorio particular. Poco después, el amor por la profesión la trajo de vuelta al hospital, donde actualmente cubre guardias dos veces por semana y colabora con el departamento de Pediatría.
La fe y el compromiso con los que menos tienen
La doctora Cabrera no es solo una referente de la medicina. Es una mujer de fe que participa activamente en su iglesia, y ese vínculo con el prójimo la llevó a impulsar acciones solidarias para devolverle a la ciudad algo de lo que había recibido.
Una de sus iniciativas más recordadas fue la fundación de la asociación “Niños de la Ciudad”, que ofrecía desayuno, almuerzo y merienda a chicos en situación de calle y de bajos recursos. El objetivo no era solo alimentarlos: también buscaba sostener su escolaridad y acompañarlos en los talleres que se dictaban en el edificio donde hoy funciona Cáritas.
La entidad funcionó durante unos 15 años, sostenida con aportes de distintos contribuyentes, hasta que cedió el espacio a Cáritas Diocesana.
Un saludo en su día
Este 20 de octubre, cuando se conmemora el Día de la Pediatría, familiares, amigos y pacientes se organizaron para hacerle llegar un mensaje afectuoso a la doctora Cabrera y homenajear su vocación de servicio y su dedicación a lo largo de casi cuatro décadas en la ciudad.
Fuente: El Territorio