La pelea interna que nadie ve: por qué Milei no quiere tocar el ajuste (y quiénes le piden un cambio urgente)
¿Quiénes le piden a Milei que afloje el ajuste antes de las elecciones? El sector que quiere gestos urgentes para la clase media y el que apuesta a que la mejora llegue recién en abril.
El Gobierno nacional atraviesa una interna silenciosa que tiene a la economía como eje central: un sector reclama gestos de sensibilidad social ante las consecuencias del ajuste, mientras que el ala que responde directamente a Javier Milei defiende el rumbo sin correcciones y apuesta a que la mejora llegará a los bolsillos justo antes de las elecciones.
Los convencidos de que lo peor ya pasó marcan abril como el mes en el que la recuperación será perceptible. Aunque admiten que será lenta: "La recuperación será marginal", sostienen, y calculan que la mejora paulatina que ya estaría en marcha tardará al menos seis meses en notarse en la vida cotidiana.
Este grupo, que además del Presidente integran el gabinete económico, el canciller Pablo Quirno y la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, no quiere mover el rumbo y apuesta a profundizar el ajuste fiscal incluso en un contexto de caída económica, de consumo, empleo y recaudación, con la pobreza en aumento. "Todos los que entendemos de economía sin estar contaminados de la política vemos este escenario", describen.
Para ellos, octubre será un mes bisagra para ver si la tendencia se quiebra y las cifras pasan de rojo a verde. Si eso ocurre, creen que el camino hacia la reelección de Milei queda allanado. "Los datos del Indec vienen con dos o tres meses de rezago. La economía va a estar mejor desde octubre pero muy gradualmente y en los márgenes. ¿Cuándo bajas 300 gramos en un mes se nota? No, pero cuando llevas 3 kilos menos sí", ejemplifican.
¿En qué se apoya el posible cambio de tendencia?
El sector oficialista enumera varios factores: crecimiento paulatino del salario real por las paritarias con inflación a la baja, reactivación del crédito con mejora para los endeudados, ingreso de dólares por los cambios en Inocencia Fiscal, ejecución de inversiones del RIGI e impulso de la construcción por créditos hipotecarios y la privatización de las rutas. "La data actual de mora temprana sugiere claramente que el problema terminó", aseguran, con datos de la Cámara Fintech que muestran que la mora menor a 90 días pasó del 8,2 en diciembre al 5,3 en julio.
"Va a mejorar en los márgenes, muy poquito cada mes hasta llegar a junio con algo que en la sumatoria se perciba", pronostican. Es la misma perspectiva que originalmente se tenía para este año pero que ahora se trasladó al próximo. Bajo esta premisa, el programa no requiere correcciones.
"Ni Toto ni Javier quieren hacer algo que detenga el proceso antiinflacionario", revelan quienes tienen acceso a la Quinta de Olivos.
Del otro lado se ubica un grupo que cree que es momento de relajar el ajuste y mostrar gestos ahora a la clase media porque la reelección corre riesgo. En ese sector están Patricia Bullrich, Diego Santilli y también suman al ministro de Economía. Curiosamente, ambos bandos creen tener el respaldo de Caputo, lo que implica que, al menos, el ministro se muestra condescendiente con todos. Mientras públicamente es inflexible en la senda ortodoxa impresa por Milei, por lo bajo respaldó algunas medidas contracíclicas como los créditos hipotecarios y planes para los morosos a través del Banco Nación.