La película que nació en cinco personas y cuenta la vida del niño tirador que crió John William Cooke
A los 9 años ya estaba en la resistencia peronista; a los 17 era tirador de élite en Cuba. La vida de Pedro Catella, el hijo que crió John William Cooke, es la materia de un documental que María Alché filmó con apenas cinco personas.
María Alché vuelve al centro de la escena del cine argentino con un proyecto que, cuenta, nació como el reverso exacto de su anterior película. Pedro en el país, su nuevo documental estrenado este año, reconstruye la vida de un personaje tan singular como poco conocido: Pedro Catella, hijo de la militante peronista Alicia Eguren y adoptado por el dirigente John William Cooke.
El film se proyecta en el Cineclub Municipal Hugo del Carril en el marco de Cortópolis, y a partir de esa función Clásica & Universitaria Cine armó una conversación con la directora conducida por Camila Argüello y Pablo Sánchez Ceci. El diálogo quedó disponible en el canal de YouTube del programa y recorre su manera de entender el oficio, su tránsito entre las grandes producciones y los proyectos artesanales, y el proceso de construcción de esta película.
Quién es Pedro Catella
La historia que Alché lleva a la pantalla atraviesa buena parte de los acontecimientos políticos y revolucionarios de América Latina en la segunda mitad del siglo XX. Catella participó en la resistencia peronista a los 9 años y a los 17 combatió como tirador de élite en la Sierra del Escambray, en Cuba.
Su biografía lo tiene como protagonista de episodios que van de la militancia peronista a la guerrilla cubana, pasando por la correspondencia que Eguren y Cooke mantuvieron desde distintas cárceles.
Una apuesta opuesta a Puan
Alché explicó que Pedro en el país se pensó como una apuesta opuesta a Puan, la película que codirigió con Benjamín Naishtat y que contó con coproducción de cinco países y un equipo técnico de cuarenta personas. En este caso, el documental fue producida y financiada por sus propios realizadores, con un equipo de apenas cinco integrantes.
La directora tomó como faro East of Paradise, de Lech Kowalski. El film se apoya en la oralidad de Pedro, a quien Alché describe como un gran narrador capaz de «hacerte ver» lo que cuenta. A esa palabra se suma la correspondencia entre Eguren y Cooke, hoy reunida en Alicia Eguren. Obras completas. El resultado es un díptico trabajado en el montaje junto a la montajista Nubia Campos, donde palabra y archivo por momentos se complementan y por momentos dialogan.
El humor, la oralidad y el relato largo
En la charla, Alché destaca el humor y la ironía de Pedro como claves de su magnetismo. También reflexiona sobre la importancia de recuperar la oralidad, la atención sostenida y el relato de largo aliento en tiempos de reels y discusiones aceleradas.
La directora repasa además el camino que le abrió el historiador Miguel Mazzeo, autor de la primera biografía de Eguren y de El hereje, sobre Cooke. Y cuenta por qué le interesaba rescatar a figuras tan olvidadas del peronismo revolucionario, así como episodios de la resistencia posterior al golpe del 55, menos narrados que los años setenta.
La sincronía de Puan con la calle
La entrevista se detiene también en Puan, concebida a partir de 2017, escrita durante la pandemia y estrenada en octubre de 2023. Su final sobre el financiamiento de la educación pública encontró una inesperada sincronía con la realidad. «Hubo una experiencia muy sincrónica entre la calle y la película», recuerda Alché.
La conversación podrá escucharse el domingo 25 de octubre a las 17 en las radios de los SRT media, y también está disponible en YouTube.