La peregrinación motoquera a Río Blanco suma un invitado que nadie esperaba
La peregrinación motoquera a Río Blanco larga el 31 de octubre y este año la caravana cambia de cara: a las motos se les suma un grupo que hasta ahora miraba desde afuera. Quiénes son y por qué los organizadores creen que va a ser la edición más grande.
La fe y los motores vuelven a cruzarse en Jujuy. El sábado 31 de octubre se hará una nueva peregrinación motoquera rumbo al Santuario de Río Blanco, y este año la convocatoria promete más gente que nunca: a los motociclistas de toda la provincia y de otras provincias se les sumará un grupo que hasta ahora no formaba parte de la caravana.
La actividad nació hace años como una juntada de pocos motoqueros y con el tiempo fue creciendo hasta transformarse en un encuentro que mezcla devoción a la Virgen de Río Blanco, camaradería y concientización sobre seguridad vial.
Un club de autos clásicos se mete en la caravana
Javier Cachizumba confirmó que esta edición tendrá una novedad: se incorpora el club de autos Ruteros Clásico. "Este año nos sorprendieron, se unió un club de autos, Ruteros Clásico. Así que estamos creciendo de a poco, gracias a la fe que tenemos todos", contó.
Jaime César Maddalleno, integrante de Centinelas de Coronel Arias, explicó que la idea es ampliar la convocatoria. "Esto ya se venía haciendo años anteriores, pero era así local. Nos reuníamos en grupo, esperábamos que pasen todas las peregrinaciones y al siguiente fin de semana nos presentábamos", recordó.
Los organizadores aclararon que no hace falta pertenecer a ninguna agrupación: cualquiera con una moto o un auto puede sumarse de manera independiente y acompañar el recorrido.
No es solo para motoqueros viajeros
La invitación está dirigida también a trabajadores que usan la moto todos los días, a viajeros, a familias y a quienes quieran participar por motivos religiosos. Maddalleno señaló que en ediciones anteriores se sumaron repartidores y gente que tiene la moto como herramienta de trabajo. "No solamente somos motoqueros viajeros, sino que el año pasado, por ejemplo, había deliveries, gente que usa la moto para ir a trabajar, que tiene la fe y que quiere que le bendigan la moto para estar tranquilo", expresó.
Para esa gente, la bendición de los vehículos tiene un valor especial: recorren calles y rutas a diario, por trabajo o por gusto.
Cómo será la jornada del 31 de octubre
El sábado arranca por la mañana con la recepción de los motociclistas y visitantes que lleguen desde otras provincias. Al mediodía habrá un asado a la canasta y la salida está prevista para las 18 desde el complejo del SEOM, institución que colabora con la organización.
La caravana tiene pensado pasar por el centro de San Salvador de Jujuy y por la Catedral antes de seguir hacia el Santuario de Río Blanco, en Palpalá. Allí los participantes se sumarán a la misa y recibirán la bendición de los vehículos. Al terminar, regreso y encuentro entre los presentes.
Cachizumba confirmó que el padre Maccagno volverá a acompañar la actividad religiosa y será el encargado de la bendición. "A las 6 de la tarde arrancamos, nos vamos todos a Río Blanco, todos juntos, ordenados. Recomendamos que todos vayan con casco", señaló.
Seguridad vial: casco, papeles y cabeza fría
Además de lo religioso, los organizadores pusieron el acento en respetar las normas de tránsito durante todo el trayecto. Las recomendaciones principales son el uso obligatorio del casco, llevar la documentación del vehículo y mantener una conducción responsable.
"Aclaremos que no solamente tiene que tener casco, sino los papeles que corresponden también. Nosotros, que viajamos mucho, estamos muy acostumbrados a andar con todo en regla", sostuvo Maddalleno.
Antes de largar se dará una charla para coordinar el desplazamiento de la caravana, sobre todo porque algunos participantes pueden no estar acostumbrados a circular en grupos numerosos. La idea es que el traslado sea ordenado y evitar maniobras que pongan en riesgo a motociclistas, automovilistas y peatones.
La meta: superar lo hecho en años anteriores
La convocatoria viene creciendo edición tras edición. El año pasado participaron entre 70 y 80 personas en moto, pese al mal clima. "Todos los años va creciendo. Involuntariamente se va sumando más gente, llueva o truene, lo mismo van todos. El año pasado llovió y lo mismo fuimos", recordó Cachizumba.
Para este año la expectativa es superar ese número, impulsada por la llegada de motociclistas de otras provincias y por la incorporación de los autos clásicos. Maddalleno remarcó que la peregrinación también es una excusa para reencontrarse con amigos y compañeros de ruta. "No solamente es una rodada de la fe, como le decimos, sino que es motivo para que nos encontremos con otros amigos, colegas, camaradas de otras provincias", expresó.
Así, el sábado 31 de octubre, motos, autos y familias compartirán una jornada que tendrá como destino el Santuario de la Virgen de Río Blanco, con las puertas abiertas para quien quiera sumarse.