La perito reveló detalles escalofriantes sobre el cuello de la víctima en el juicio por un crimen que conmociona
Los detalles forenses presentados en el tribunal dejaron a todos sin palabras. ¿Qué fue lo que encontraron en el cuello que cambió todo?
Un testimonio clave en la audiencia del juicio por el crimen de Mercedes Kvedaras dejó al descubierto la brutalidad del hecho. La doctora Claudia Marcela Portelli, especialista en anatomía patológica, ratificó que la causa de la muerte fue “una asfixia mecánica mixta” producida por una fuerte compresión y tracción en el cuello. Sus hallazgos detallan daños severos en tejidos, arterias y huesos, confirmando la violencia del acto.
Al inicio de su declaración, Portelli explicó que su labor consistió en realizar un estudio macroscópico y microscópico de los órganos y tejidos enviados tras la autopsia para “esclarecer la causa de la muerte o confirmar la causa de la muerte”. Con 15 años de trayectoria en el CIF, su experiencia aportó credibilidad a los detalles técnicos presentados.
¿Qué encontró la perito en los tejidos del cuello?
La perito fue exhaustiva al describir el estado de los tejidos cervicales. Según su informe, el paquete muscular y vascular del cuello presentaba daños severos. “Veo que había mucha lesión muscular, había desgarro de la fibra, había hemorragia”, señaló respecto a los músculos esternocleidomastoideos.
Uno de los puntos más críticos de su testimonio fue el hallazgo de un daño arterial específico conocido como signo de Amusat: “En la arteria carótida… yo veía un desgarro de la arteria”. Este detalle subraya la intensidad de la fuerza aplicada durante el incidente.
¿Cómo afectó la violencia a la estructura ósea?
Respecto a la estructura ósea, Portelli detalló el procedimiento de descalcificación realizado al hueso hioides para su análisis, donde encontró evidencia irrefutable de violencia: “En las dos astas mayores identifico fractura con infiltración hemática, o sea, que las dos fracturas eran vitales”. Esta “vitalidad” indica que las fracturas se produjeron mientras la víctima aún estaba con vida y con circulación sanguínea activa.
La especialista describió que la piel del cuello presentaba una “efracción”, término técnico para el adelgazamiento de la epidermis debido a una tracción extrema. “Eso es una compresión y tracción fuerte”, afirmó, vinculando esta lesión con “la presión que se hace con los dedos de una mano”.
¿Qué revelaron los pulmones sobre la asfixia?
En cuanto a los pulmones, la patóloga describió signos claros de hipoxia: “En el pulmón yo describo signos de asfixia… se empiezan a romper las paredes laterales”, dijo, comparando los alvéolos con una estructura de panal de abejas que colapsa ante la falta de oxígeno. Estos hallazgos refuerzan la teoría de una muerte por falta de aire.
¿Cuáles fueron las conclusiones definitivas?
Al ser consultada sobre la causa del deceso, la doctora Portelli fue categórica: “La causa de muerte tiene que haber sido compresión extrínseca del cuello”. Añadió que, bajo este mecanismo, el proceso de pérdida de conciencia es sumamente veloz: “Una compresión extrínseca de cuello en 10 segundos ya hace que se pierda el conocimiento por falta de oxígeno en cerebro”.
Finalmente, la perito confirmó que sus estudios ratifican el informe de la autopsia inicial: “Se confirma la causa… asfixia mecánica mixta”. Este testimonio se suma a la audiencia del juicio, aportando datos técnicos cruciales para la acusación en el caso que sigue generando impacto.