La persiguió, se subió al capó y destrozó el auto a golpes: la historia de terror que venía de la adolescencia
Un video viral mostró el violento ataque de un hombre contra el auto de su ex pareja en Concepción. La víctima contó que el acoso comenzó cuando era adolescente y que la restricción perimetral no la protegía.
Un video viral expuso la violencia de un hombre que, pese a tener una restricción perimetral, atacó el vehículo de su ex pareja en Concepción. La víctima reveló que el acoso comenzó cuando ella tenía 16 años.
“Salí con él durante un año cuando tenía 16. Hoy tengo 32”. Con ese testimonio, Micaela Calderón reveló el origen de una historia que, según denunció, se transformó con el paso de los años en una pesadilla marcada por el acoso, amenazas y ataques violentos. El acusado es Luciano Nieva, un hombre de alrededor de 35 años que fue detenido este miércoles en Concepción luego de que se viralizara un impactante video donde aparece golpeando el vehículo de su ex pareja mientras gritaba: “Sos mía o de nadie”.
¿Cómo ocurrió el ataque?
El episodio generó una fuerte conmoción en Tucumán y expuso públicamente una situación que, de acuerdo a la denuncia de la víctima, llevaba años ocurriendo. En las imágenes difundidas en redes sociales se observa cómo el hombre persigue a la mujer, se trepa al capó de la camioneta en la que ella intentaba escapar junto a amigas y comienza a golpear violentamente el parabrisas en medio de insultos y amenazas.
Dentro del vehículo se escuchan los gritos desesperados de las jóvenes, que dudaban entre seguir avanzando, detenerse o pedir ayuda policial. “Seguí adelante… llamá a la Policía”, se escucha decir en la grabación mientras el atacante continuaba golpeando el vehículo.
Una restricción que no se cumplía
Según denunció la joven, el último episodio ocurrió durante la madrugada del domingo pasado, cuando salía de la casa de una amiga. Allí fue interceptada por Nieva, quien comenzó a reclamarle y a perseguirla hasta desatar un nuevo ataque de furia tras la negativa de ella a hablarle.
La víctima aseguró que el hostigamiento no era nuevo. Según relató, después de haber mantenido una relación sentimental durante la adolescencia, el hombre reapareció años más tarde y comenzó a seguirla constantemente. Primero eran mensajes aislados y saludos ocasionales, pero con el tiempo —según la denuncia— el comportamiento se volvió obsesivo y cada vez más violento.
“Conocía todos sus movimientos, sus horarios y los lugares que frecuentaba”, explicó el abogado de la joven, Juan Pablo Molinuevo. De acuerdo al letrado, el acusado aparecía en distintos puntos de la ciudad donde sabía que estaría la víctima, incluso cuando iba a estudiar o se encontraba con familiares y amigos.
La mujer sostuvo además que el acusado utilizaba perfiles falsos y distintos números telefónicos para continuar contactándola pese a los bloqueos y restricciones. Con el paso de los meses, las amenazas comenzaron a agravarse y derivaron en denuncias judiciales.
Como consecuencia de esas presentaciones, la Justicia había dispuesto una medida de restricción perimetral contra Nieva, la cual seguía vigente al momento del ataque registrado el domingo. Según denunció la víctima, el hombre ya había incumplido esa prohibición en reiteradas oportunidades, aunque nunca habían logrado registrar pruebas tan contundentes como el video viralizado.
Detención y reacciones
El caso tomó una dimensión nacional luego de que las imágenes comenzaran a circular masivamente en redes sociales. La repercusión aceleró el accionar judicial y policial.
Finalmente, durante la tarde de este miércoles, efectivos de la Policía lograron ubicar y detener al acusado en la ciudad de Concepción. El comisario Marcos Barros confirmó que el hombre, identificado por las siglas C.L.N., quedó arrestado por disposición judicial y alojado a disposición de la Justicia.
Según trascendió, el acusado trabaja ocasionalmente como taxista utilizando el vehículo de su padre. Mientras tanto, la investigación continúa avanzando para determinar el alcance de las amenazas y los reiterados episodios de violencia denunciados por la víctima.
“Ya no podía vivir así”, expresó Micaela al describir el miedo constante que atravesaba desde hacía meses. También aseguró que tanto ella como sus amigas y familiares vivían con temor permanente ante la posibilidad de nuevos ataques.
“Lo del domingo fue tremendo. Temimos por nuestras vidas. Fue un milagro que el parabrisas no se rompiera por la violencia con que golpeaba”, afirmó la joven tras la viralización del video que terminó exponiendo públicamente el caso.