La pesadilla de una mujer: su ex, un cabo de policía, la acosa desde hace un año
Un cabo de policía no acepta la separación y se convirtió en el acosador de su ex pareja. ¿Qué medidas tomarán las autoridades?
Una mujer del departamento General Taboada vive una verdadera pesadilla: su expareja, un cabo de la Policía, no acepta la ruptura y la hostiga sin descanso desde hace un año. La situación se tornó insostenible y ahora teme por su integridad física y psíquica.
La damnificada, cuya identidad se mantiene en reserva, relató ante los investigadores que mantuvo una relación sentimental con el uniformado, quien prestaría servicios en la vecina ciudad de Los Juríes, hasta hace doce meses. Sin embargo, el hombre nunca asumió el final del vínculo y comenzó un acoso sistemático para intentar reconquistarla.
Un acoso que no cesa
Los mensajes de texto y las llamadas se sucedían a cualquier hora del día y de la noche, hasta que la mujer decidió bloquearlo de su teléfono y de todas sus redes sociales. Lejos de amedrentarse, el acusado buscó otras vías para contactarla.
Según consta en la exposición, el uniformado llegó a ingresar en varias ocasiones a la vivienda de la mujer sin su consentimiento, siempre con el mismo pedido: retomar la relación. Al verse bloqueado, el hombre comenzó a utilizar a la madre de la víctima como “puente” o mensajera para hacerle llegar sus intenciones.
El episodio que desbordó todo
La gota que rebasó el vaso ocurrió hace pocos días, en plena madrugada. El sospechoso se presentó en la casa de la mujer y golpeó la ventana hasta que ella salió. Una vez frente a frente, volvió a insistir con reanudar el noviazgo. La dueña de casa le pidió que se retirara, argumentando que no quería tener problemas con su nueva pareja.
Pese a la gravedad de la situación, la mujer aún no formalizó la denuncia penal. Sin embargo, manifestó su temor de que el policía pueda tomar represalias contra ella ante sus constantes rechazos.
El caso ya fue puesto en conocimiento de la Unidad Fiscal de la Circunscripción Añatuya y de las autoridades de la Jefatura de Policía, quienes analizan el expediente para adoptar medidas de protección hacia la mujer y su entorno familiar. La damnificada, por su parte, habría solicitado una medida de prohibición de acercamiento y contacto por cualquier medio, con la esperanza de retomar su vida con normalidad y evitar que la situación escale a un desenlace trágico.