La plaga que puso en alerta a Entre Ríos: revisaron 480 sitios y una palmera encendió todas las sospechas
El operativo ya cubrió más de 480 sitios con palmeras en Concepción del Uruguay y Gualeguaychú. Pero cuando los técnicos llegaron a un ejemplar con daños severos en Gualeguaychú, el análisis fitosanitario arrojó un resultado que nadie esperaba: no era el temido picudo rojo.
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) desplegó 24 agentes en Concepción del Uruguay y Gualeguaychú para frenar el avance del picudo rojo de las palmeras (Rhynchophorus ferrugineus) en Entre Ríos. La fiscalización ya alcanzó más de 480 sitios con palmeras en la provincia.
El operativo se enmarca en la emergencia fitosanitaria dispuesta por la Resolución Senasa 133/26 y contó con personal de la Dirección Nacional de Protección Vegetal y de los centros regionales Entre Ríos, Corrientes-Misiones, Metropolitano y Buenos Aires Norte. Los equipos se dividieron en zonas estratégicas para ampliar la cobertura territorial.
El antecedente que encendió las alarmas
Los controles se reforzaron después de que en agosto se detectara el picudo rojo en un establecimiento rural cercano a Colonia Elía. Ese punto es considerado de sensibilidad biológica por su cercanía con Uruguay, país donde el insecto está registrado desde 2022.
El plan incluye el monitoreo temprano de ejemplares para identificar síntomas compatibles con la plaga y la inmovilización preventiva de material vegetal que pudiera dispersar al insecto.
Durante las recorridas por el ejido urbano de Concepción del Uruguay y Gualeguaychú, los agentes inspeccionaron palmeras y no hallaron síntomas de infestación por picudo rojo. También dialogaron con vecinos para informar sobre la plaga y las medidas de prevención.
Una palmera que parecía perdida, pero no por el picudo
En Gualeguaychú, los técnicos revisaron y cortaron una palmera con daños severos. Tras el análisis fitosanitario, determinaron que la afectación correspondía a Paysandisia archon, otra plaga que ataca a las palmeras.
El ejemplar no presentó evidencias de Rhynchophorus ferrugineus, el insecto que motivó la emergencia y el refuerzo de los controles en la región.
Un trabajo en conjunto y el pedido de colaboración
El Senasa lleva adelante las acciones de prevención junto con el Gobierno de Entre Ríos, municipios de la zona y la Administración de Parques Nacionales. El trabajo conjunto abarca vigilancia, monitoreo, concientización y preparación de medidas de respuesta ante posibles nuevos casos.
El picudo rojo puede afectar a distintas especies de palmeras y provocar su deterioro severo y posterior muerte. Por eso, la detección temprana es clave para reducir el riesgo de dispersión hacia otras áreas.
Desde el organismo solicitaron la colaboración de productores, viveristas, trabajadores del sector ornamental y la comunidad. Ante síntomas como decaimiento de la copa, hojas centrales quebradas o presencia de galerías y capullos en la base de las hojas, se recomienda no trasladar material vegetal y realizar la denuncia correspondiente.
Los reportes pueden efectuarse ante el Sistema Nacional de Vigilancia y Monitoreo de Plagas (Sinavimo) o en la oficina del Senasa más cercana. También está disponible el Geoportal del organismo para consultar mapas de distribución y documentación técnica sobre la plaga.