La planta de Llavallol que reabrió en 2025 vuelve a bajar las persianas: el gremio mueve una ficha clave
Un año y medio después de reabrir con esfuerzo estatal, la planta de Dánica en Llavallol tiene fecha de cierre. El sindicato ya jugó su carta más fuerte, pero lo que se define en los próximos días puede cambiarlo todo.
La fábrica de Dánica en Llavallol tiene fecha para apagar las máquinas. El Grupo Beltrán, dueño de la firma hoy conocida como Dorada, comunicó que las actividades se detendrán el 30 de septiembre. La noticia cayó como un balde de agua fría entre los trabajadores, que hacía poco más de un año habían celebrado la reapertura de la planta.
La reacción del Sindicato de Obreros y Empleados de la Industria Aceitera de Capital Federal y Gran Buenos Aires (SOEIA) no se hizo esperar. La organización rechazó de plano el anuncio y ya activó una movida para intentar frenar los despidos.
La estrategia del gremio para intentar frenar el cierre
El sindicato presentó el caso ante el Ministerio de Trabajo de la provincia de Buenos Aires y pidió una audiencia con la empresa. Esa reunión será clave para conocer el alcance real de la decisión y evaluar si existe alguna alternativa que permita mantener la planta en funcionamiento.
Hasta el momento, no se informó oficialmente cuántos trabajadores quedarían afectados por el nuevo cierre. La incertidumbre sobre el número de despidos es total.
“Parece que siempre el costo lo tienen que pagar los trabajadores. Nosotros, desde el Sindicato y junto a los compañeros, tenemos la firme decisión de seguir defendiendo los puestos de trabajo, el salario y el Convenio Colectivo de Trabajo”, afirmó el secretario general del SOEIA, Ezequiel Roldán.
Una historia que se repite
La decisión de Dorada llega menos de dos años después de que la planta atravesara un conflicto similar. La fábrica había dejado de funcionar y, tras meses de negociaciones, retomó sus operaciones en febrero de 2025 con una dotación de personal bastante menor a los 150 que tenía antes.
Para poder reabrir, se aplicó un esquema de asistencia estatal a través del Programa de Promoción, Preservación y Regularización del Empleo (PREBA). Ese plan contemplaba un aporte de la Provincia destinado a cubrir parte de los salarios.
La planta de Llavallol tiene una extensa historia industrial: comenzó a funcionar en 1939 y quedó en manos del Grupo Beltrán después de que la compañía cordobesa adquiriera Dorada en 2019. La fábrica ya había atravesado conflictos por su continuidad y un Procedimiento Preventivo de Crisis antes del cierre anunciado a fines de 2024.
“Los trabajadores están decididos a dar la lucha por sus puestos de trabajo, por algo tan importante como es el sustento de cada uno de sus hogares”, afirmó Roldán.
La audiencia solicitada ante la cartera laboral será determinante para saber si el cierre se concreta tal como fue anunciado o si todavía queda margen para una salida que preserve los empleos que aún resisten en Llavallol.