La platense de 73 años que desafía al frío y colecciona medallas: su increíble historia
¿Sabías que una mujer de 73 años puede ganar cinco medallas de oro en aguas heladas? Descubrí la inspiradora historia de Celia, que empezó a nadar a los 43 por salud y nunca paró.
Una mujer de 73 años, oriunda de La Plata, demuestra que la edad no es un impedimento para alcanzar metas. Celia Luna Olmos regresó de El Calafate con cinco medallas de oro en la Copa Mundial de Aguas Abiertas, y su historia es un ejemplo de superación.
La nadadora, que aprendió a los 43 años por una recomendación médica, se impuso en las pruebas de 25 metros mariposa y 25, 50, 100 y 200 metros libres en aguas frías, consolidándose como una de las protagonistas de su categoría.
Un reconocimiento que llegó antes del viaje
Días antes de partir hacia Santa Cruz, Celia recibió una distinción del Senado bonaerense como deportista destacada de la Provincia. El proyecto, impulsado por el exsenador Alejandro Cellillo, se gestó durante dos años. "Nunca pensé que me sucedieran estas cosas, así que estoy re feliz", confesó al recordar ese momento.
Su vínculo con la natación comenzó hace tres décadas, cuando los médicos le sugirieron practicar yoga o natación para aliviar contracturas cervicales y adormecimiento de manos. Optó por la pileta del Club Universitario de Gonnet, donde un profesor, Diego Lonati, la invitó a sumarse a un equipo máster.
El salto a la competencia
Dos años después de ese primer entrenamiento más exigente, Celia participó en su primer sudamericano, en 1998, y obtuvo una medalla de bronce en los 200 metros mariposa. Desde entonces, compitió en alrededor de 40 campeonatos argentinos, con presencia habitual en los podios y especialidad en distancias largas como 400 y 800 metros libres.
Pero el gran giro llegó en 2017, a los 64 años, cuando decidió probar las aguas frías. A través del nadador Camilo López, conoció un grupo que entrenaba en un lago privado de Pilar. "Cuando me dijo 'cualquiera puede hacerlo', fue un petardo para mí", relató.
Desafíos extremos
Comenzó con aguas a 20 grados y llegó a nadar en el lago Nahuel Huapi y otros escenarios patagónicos, con temperaturas de hasta tres grados. La clave fue la aclimatación y el control de la respiración en los primeros minutos.
Su valentía la llevó a un nado simbólico en las Islas Malvinas en homenaje a los excombatientes y caídos, y a representar al país en un campeonato mundial de aguas frías en Estonia. Para afrontar el viaje a Malvinas, se sometió a un reemplazo total de cadera por una artrosis que la obligaba a usar bastón. "Tener una meta, un objetivo", explicó, fue su motor.
Un mensaje para todos
A punto de cumplir 74 años, Celia sigue poniéndose metas. "Nunca bajé los brazos, siempre tengo metas o me pongo proyectos", aseguró. Su consejo para quienes creen que ya es tarde: "Pónganse metas, la que sea", convencida de que tener proyectos ayuda a mantenerse activo.