La plaza de Paraná que se llenó de magia, juegos y una merienda para 200 personas
Un pelotero, un mago y una merienda que se preparó con donaciones: la plaza Mártires de Trelew se llenó de chicos para una celebración que organizó un merendero que hoy asiste a cientos de personas. ¿Cómo hicieron para sostener la jornada?
El Merendero Boina de Vasco transformó la plaza Mártires de Trelew, en el barrio Anacleto Medina Norte de Paraná, en un espacio de fiesta para celebrar el Día de las Infancias y las Adolescencias. La jornada, que se extendió desde las 14 hasta cerca de las 19, reunió a unos 200 vecinos entre juegos, música, espectáculos y una merienda.
La actividad fue organizada por los integrantes del espacio comunitario, estudiantes de la Facultad de Trabajo Social y vecinos de la zona. La propuesta incluyó un pelotero, maquillaje con brillo, actividades artísticas, la presentación de un mago y la entrega de bolsas con golosinas que prepararon con donaciones.
"Es una apuesta a pulmón y desde lo comunitario, porque lo comunitario salva y nos encuentra a diario para acompañar a las infancias y adolescencias, que hoy la están pasando tan mal", expresó Emanuel Cornejo, uno de los referentes del merendero, a Elonce.
Una celebración armada entre todos
La preparación de la jornada estuvo a cargo del equipo del merendero, con la colaboración de estudiantes de tercer año de la Facultad de Trabajo Social que realizaban sus prácticas curriculares en el espacio. También participaron vecinos, integrantes del Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE), miembros de Patria Grande y personas que acercaron donaciones.
Cornejo remarcó que la propuesta buscó garantizar un espacio de recreación para los chicos del barrio. "La jornada fue pensada para y por los gurises, sosteniendo que el derecho al juego es muy importante para toda nuestra gurizada", afirmó.
Las actividades se desarrollaron antes del cambio en las condiciones meteorológicas previsto para la zona. "Calculamos que se acercarán unas 200 personas para divertirse, jugar y llevarse una sorpresita con golosinas que preparamos con mucho amor junto con todo el equipo", señaló el referente.
Juegos, arte y espectáculos en la plaza
Durante la tarde, los niños participaron de distintas propuestas recreativas distribuidas en la plaza. La programación incluyó un pelotero, un sector de maquillaje con brillo, actividades de expresión artística, música y la presentación de un mago. "Además de una rica merienda y mucha diversión", enumeró Cornejo.
Hugo, otro de los integrantes del merendero, destacó que la actividad fue abierta no solo para las familias que asisten habitualmente al espacio, sino para toda la comunidad. "Es importante que se vea lo que organizamos junto con los practicantes de Trabajo Social y los compañeros que trabajamos acá todos los días. Se puede hacer algo lindo para la zona y para la comunidad en general", sostuvo.
El referente consideró necesario ofrecer momentos de encuentro ante las dificultades que atraviesan las familias. "En medio de tantas cosas que pasamos, está bueno que puedan despejarse un rato, escuchar música, disfrutar del pelotero y participar de las otras actividades", agregó.
Colaboración municipal y universitaria
La celebración contó con el aporte de áreas de la Municipalidad de Paraná. Según explicaron los responsables del merendero, la Subsecretaría de Desarrollo Humano colaboró con facturas para la merienda, mientras que el área de Cultura aportó con el espectáculo y el sistema de sonido.
Los organizadores también valoraron la presencia de los estudiantes universitarios, ya que el merendero funciona como un espacio de formación y de contacto con el territorio. "Nuestro merendero y nuestro centro comunitario son espacios de práctica y aprendizaje. Los futuros trabajadores sociales empiezan a gestionar y a trabajar estas herramientas, con las instituciones y con todo el entramado barrial", explicó Cornejo.
El referente agradeció a las instituciones, organizaciones, vecinos y amigos que hicieron posible la actividad. "Fue una jornada muy rica. Hay que agradecer a todos los que colaboraron: la Municipalidad, los vecinos, los amigos y todas las personas que aportaron", destacó.
Un merendero que sostiene a 375 personas
El Merendero Boina de Vasco atiende una demanda alimentaria cercana a las 375 personas del barrio y zonas aledañas. El espacio ofrece almuerzos y meriendas, además de tareas de contención y acompañamiento para niños, adolescentes y familias. "Hoy el merendero está cubriendo una demanda alimentaria de cerca de 375 personas", precisó Cornejo.
Las actividades cotidianas son sostenidas por un equipo de aproximadamente 10 personas. Para la celebración se sumaron estudiantes, docentes y otros colaboradores, por lo que alrededor de 18 voluntarios trabajaron durante la jornada. "Es una fiesta comunitaria pensada por los vecinos y para la gente de nuestro barrio y nuestra ciudad", expresó el referente.
Los organizadores reiteraron que el espacio necesita nuevas personas dispuestas a colaborar con las actividades y la asistencia comunitaria, e invitaron a quienes todavía no lo conocen a acercarse y participar. "Pueden acercarse, conocer el barrio y pasar un lindo rato. Si conocen nuestro espacio y se enamoran, son más que bienvenidas las manos, porque hoy las necesitamos mucho", concluyó Ema.