La Plaza Libertad fue el epicentro de una marcha que sacudió a Santiago del Estero
La movilización en la Plaza Libertad dejó un mensaje contundente. ¿Qué es lo que más preocupa a los manifestantes y por qué el proyecto sigue generando polémica?
Una multitud se dio cita este jueves en la Plaza Libertad de Santiago del Estero para alzar la voz contra el proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada que ya tiene media sanción en el Senado de la Nación. La convocatoria, que reunió a vecinos, agrupaciones sociales y referentes locales, dejó en claro que el rechazo a la iniciativa no se limita a los pasillos del Congreso.
La movilización, que tuvo lugar en el corazón de la capital santiagueña, se enmarca en una ola de protestas que se replican en distintas provincias del país. Organizaciones sociales, ambientales y sectores comunitarios impulsan acciones coordinadas para visibilizar sus cuestionamientos a un proyecto que, según advierten, podría tener consecuencias directas sobre la vida cotidiana de los ciudadanos.
¿Qué se discute en el Senado?
El proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, que se encuentra en tratamiento en la Cámara alta, genera una fuerte controversia. Si bien el Gobierno nacional decidió retirar del texto el capítulo que proponía una reforma a la Ley de Tierras, los manifestantes sostienen que aún quedan artículos que encienden alarmas.
Entre los puntos más sensibles que mencionan los organizadores de la marcha se encuentran las disposiciones vinculadas a desalojos, expropiaciones y manejo del fuego. Estos temas, aseguran, podrían afectar a comunidades enteras y a pequeños productores, por lo que exigen que sean eliminados o modificados antes de que el proyecto avance.
Una jornada de unidad y reclamo
La concentración en Santiago del Estero no fue un hecho aislado. En otras provincias, también se llevaron a cabo movilizaciones y actos de repudio, lo que demuestra que la preocupación por esta iniciativa trasciende las fronteras provinciales. La respuesta ciudadana, organizada a través de asambleas y redes sociales, busca instalar el debate público y presionar a los legisladores para que escuchen las voces de quienes se verían directamente afectados.
La jornada transcurrió en un clima de unidad y determinación. Los asistentes, con carteles y consignas, dejaron en claro que no bajarán los brazos hasta que el proyecto sea revisado a fondo. Mientras tanto, el Senado sigue siendo el escenario de una discusión que promete dar mucho de qué hablar en las próximas semanas.