La Plaza Libertad se llenó de memoria: así fue la marcha que unió a generaciones en Santiago
Una marea humana tomó las calles del centro santiagueño en una fecha que no se olvida. ¿Qué consigna unió a abuelos, adultos y jóvenes en una sola voz? Los detalles de la emotiva marcha por la Memoria, la Verdad y la Justicia.
Miles de santiagueños colmaron las calles del centro en una nueva conmemoración del Día de la Memoria. La movilización, que tuvo como epicentro la Plaza Libertad, reunió a organizaciones sociales, políticas y de derechos humanos en un acto masivo para recordar a las víctimas de la última dictadura militar a 50 años del golpe de Estado de 1976.
La convocatoria, bajo la consigna “Memoria, Verdad y Justicia”, demostró una vez más la vigencia del reclamo histórico en la provincia. La jornada se destacó por una participación intergeneracional notable, donde jóvenes, adultos y abuelos marcharon codo a codo.
El acompañamiento a los familiares de desaparecidos fue un eje central de la caminata. Con pancartas, banderas y cánticos, los manifestantes renovaron el compromiso colectivo de mantener viva la memoria histórica.
Un reclamo que perdura
La marcha no fue solo un acto de recuerdo, sino una reafirmación activa de la defensa de la democracia. Los asistentes utilizaron el espacio público para reflexionar sobre el pasado reciente del país y exigir que se continúe con los procesos de justicia.
La Plaza Libertad, símbolo cívico de la capital, se transformó en un punto de encuentro y expresión. Representantes de diversas instituciones se sumaron a la columna principal, evidenciando el amplio espectro de apoyo que la causa mantiene en la sociedad santiagueña.
La imagen de varias generaciones caminando juntas por las calles del microcentro pintó un cuadro potente de transmisión y continuidad. La fecha, que se conmemora cada 24 de marzo, volvió a ser un momento de encuentro colectivo y de profunda reflexión ciudadana.
Con esta nueva movilización, Santiago del Estero se sumó a los actos que se replicaron en todo el territorio nacional. La jornada cerró con la convicción compartida de que la memoria es una herramienta fundamental para construir un futuro en democracia.