La polémica por los comedores escolares: Teknofood rompió el silencio y pidió pruebas
¿Qué hay detrás de la pelea por los comedores escolares? Teknofood rompió el silencio y lanzó duras críticas. Los detalles que nadie te contó.
En plena controversia por la compra centralizada de alimentos para los comedores escolares de Entre Ríos, la empresa Teknofood SA salió a defenderse. Pidió "prudencia, mesura y responsabilidad" ante las acusaciones que surgieron en su contra.
¿Qué pasó con la medida cautelar?
Un grupo de padres, junto a Agmer y la Fundación Cauce, presentó un amparo colectivo. El juez Juan Francisco Malvasio dictó una medida cautelar el 5 de este mes que frenó el sistema de compras. Sin embargo, la decisión fue apelada ante el Superior Tribunal de Justicia (STJ).
La firma, que ganó la licitación para proveer desayunos y meriendas, sostiene que las críticas carecen de sustento. "Cada acusación debe estar respaldada por documentación verificable", señalaron desde la compañía en un comunicado difundido este martes.
La defensa de la empresa
Teknofood aseguró que no reparte alimentos genéricos. "Desarrolla productos específicos para programas institucionales", con fortificación, controles de calidad e inocuidad, trazabilidad por lote y logística hasta cada escuela. La distribución es solo una parte del proceso.
Además, remarcaron que sus productos están pensados para escuelas con infraestructura limitada, sin cadena de frío y a grandes distancias. También contemplan alternativas para celíacos y diabéticos.
Con 38 años de trayectoria, la empresa destacó que ha brindado 3.500 millones de prestaciones en al menos 16 provincias. "El lugar donde nace un niño no debe determinar la calidad de su nutrición", afirmaron.
Inversión en Entre Ríos
Teknofood anunció que ya tiene una oficina y un depósito en Colonia Avellaneda. Contrataron a 30 nutricionistas entrerrianas que monitorearán el servicio en más de 900 escuelas. También sumarán una transportista que prevé incorporar a 50 personas.
La empresa aseguró que prioriza la contratación de trabajadores y proveedores locales. Las nutricionistas harán visitas, registros de seguimiento y pruebas de aceptación con los estudiantes para ajustar el programa.
Mientras tanto, la controversia sigue. La firma insiste en que la nutrición infantil no puede quedar atrapada en disputas ajenas. Pero la Justicia aún debe resolver la apelación.