La policía embarazada baleada en una comisaría de Rivadavia ya está en su casa: qué pasó con el disparo
El disparo que le cambió la guardia a una comisaría de Rivadavia terminó con una agente embarazada internada y un colega imputado. Lo que se sabe del arma que pasó de mano en mano y de la investigación que recién arranca.
La agente Mariana Jofré, de 29 años y con seis meses de embarazo, recibió el alta médica del Sanatorio Cimyn después de que un disparo accidental le quedara alojado en la espalda mientras trabajaba en la Comisaría 34º de La Bebida, en Rivadavia. Tanto ella como su bebé están fuera de peligro.
La joven evolucionó de forma favorable tras la cirugía que le practicaron para extraerle el proyectil. Los médicos confirmaron que la mujer y el bebé se encuentran en óptimo estado de salud.
El episodio ocurrió dentro de la dependencia policial. Según se reconstruyó, su colega Cristian Albarracín manipulaba su arma reglamentaria justo detrás de Jofré, que estaba cumpliendo con sus tareas habituales. En ese momento se produjo el disparo.
Qué se sabe del arma y del disparo
Albarracín se presentó ante la Justicia y en la audiencia surgió que habría prestado su arma a un colega de apellido Castro para que fuera a una persecución. Se cree que Castro se la devolvió cargada y que Albarracín la manipuló sin saber que había un proyectil en la recámara. La bala terminó alojada en la espalda de Jofré.
En un primer momento se temió por la vida de la mujer y de su bebé, pero tras unas horas complejas lograron estabilizarla y la trasladaron al sanatorio, donde le sacaron la bala.
Mientras tanto, la Justicia imputó formalmente a Albarracín. La principal hipótesis apunta a un hecho accidental, aunque se fijó un plazo de investigación de ocho meses. El policía enfrentará el proceso en libertad.
La Fiscalía continuará con las pericias balísticas y las medidas correspondientes para esclarecer la mecánica exacta del disparo y determinar las responsabilidades penales.