La Policía fue tajante sobre el gas pimienta tras lo del cine: en qué caso se puede usar

La Policía advirtió que tener gas pimienta en la cartera no alcanza para usarlo en cualquier momento: qué condición tiene que darse para que su uso no termine en una causa penal, y qué dicen quienes los venden en Paraná.

· 6 min de lectura
La Policía fue tajante sobre el gas pimienta tras lo del cine: en qué caso se puede usar
La Policía fue tajante sobre el gas pimienta tras lo del cine: en qué caso se puede usar

La pelea entre mujeres que terminó con gas pimienta rociado dentro de una sala de cine del Shopping Paso del Paraná encendió otra vez la discusión sobre estos aerosoles. El episodio no solo expuso a quienes nada tenían que ver con el conflicto, sino que dejó al descubierto los límites legales de un producto que se vende sin receta pero no se puede usar en cualquier momento.

El comisario Guillermo González puso blanco sobre negro: los aerosoles de menos de 500 centímetros cúbicos son de venta libre, pero eso no habilita a dispararlos a la primera de cambio. Su empleo tiene que darse en un marco de legítima defensa y guardar proporción con una agresión física real, ilegítima e inminente, tal como fija el artículo 34 del Código Penal de la Nación.

Sobre lo que pasó en el cine, el funcionario policial no dejó margen para interpretaciones: “La situación no ameritaba el uso y tampoco en un lugar cerrado”. Durante el procedimiento, los efectivos secuestraron un aerosol de 60 centímetros cúbicos.

El problema de los espacios cerrados

El caso dejó a la vista un riesgo que suele pasarse por alto: en ambientes cerrados, el gas no distingue entre quienes pelean y quienes solo estaban ahí. El aerosol se expande y alcanza a personas ajenas al conflicto, lo que multiplica el peligro para todos los presentes.

Usar estos elementos fuera de las circunstancias que los justifican puede acarrear responsabilidad penal. La venta libre, en definitiva, no equivale a un permiso para rociar en cualquier situación: cada caso debe evaluarse según la circunstancia concreta y los criterios legales de la legítima defensa. Una discusión o una pelea, por sí solas, no alcanzan como justificativo.

Tampoco es lo mismo querer protegerse ante una posible agresión que emplear el aerosol para atacar o agravar un enfrentamiento. Y en ambos escenarios hay que tener en cuenta que los efectos pueden salpicar a terceros.

Qué buscan los que consultan en los comercios

En locales de Paraná que venden artículos de caza y pesca confirman que el gas pimienta genera consultas a lo largo de todo el año. La preocupación por la inseguridad, sobre todo en los traslados nocturnos, aparece como el principal motor de esa demanda.

Un vendedor contó a UNO que las mujeres son las que más preguntan por estos aerosoles. “Más que nada, las mujeres son las que buscan gas pimienta. Por ahí vuelven de la facultad de noche y tienen algo como para defenderse”, relató.

El interés, sin embargo, no se limita a las jóvenes: también hay personas mayores que los compran para defenderse en la calle. Y hay clientes que los adquieren como regalo para sus parejas, madres o hijas.

En cuanto a los valores, un envase de 15 gramos ronda los 25.000 pesos. El comerciante aclaró que hay meses sin ventas y otros en los que despacha entre 10 y 15 unidades, por lo que no advierte un crecimiento sostenido de la demanda. Sí cree que con la llegada de la primavera y el verano las consultas pueden repuntar, cuando la gente pasa más tiempo fuera de su casa.

También señaló que existen distintos tipos de aerosoles y presentaciones, y que en el local reciben consultas por otros elementos de protección, como bastones de defensa, aunque no los comercializan. Entre los artículos que mencionó hay dispositivos pensados sobre todo para la seguridad domiciliaria.

Las consultas reflejan una preocupación concreta por la posibilidad de sufrir violencia en la vía pública y las ganas de contar con algún recurso para enfrentarla. Pero tener un elemento de defensa no borra los riesgos ni asegura una respuesta eficaz ante una agresión. Por eso, conocer sus alcances y las consecuencias de su uso resulta clave.

Qué efectos provoca el gas pimienta

El aerosol genera irritación, ardor y lagrimeo en los ojos, y puede provocar tos y dificultades respiratorias. La intensidad depende de cómo se produzca la exposición y de las características de cada persona. Aunque los efectos suelen ser transitorios, no se trata de un producto inocuo.

En espacios cerrados la atención debe ser mayor, porque el gas puede afectar a quienes están cerca sin tener nada que ver con el conflicto. Lo ocurrido en el cine del Shopping Paso del Paraná volvió a demostrarlo y dejó planteada la importancia de medir las consecuencias antes de recurrir a un elemento de estas características.

La alternativa de aprender a defenderse

Frente a la inseguridad, algunas mujeres también buscan herramientas en la defensa personal. Karina Wassermann, instructora internacional de taekwondo en Paraná con grado de octavo dan, recordó que el año pasado encabezó un taller que reunió a unas 70 mujeres y se extendió casi tres horas.

La propuesta apuntó a dar herramientas para reconocer distintas situaciones, manejar el propio cuerpo y saber cómo reaccionar ante una posible agresión. “Se aprenden un montón de cosas. Más que nada a manejar el propio cuerpo y a saber qué hacer ante distintas situaciones cuando nos vienen a agredir”, explicó.

La instructora precisó que el objetivo fue enseñar movimientos para defenderse físicamente e incorporar recursos para responder ante circunstancias inesperadas. Según contó, la inseguridad fue una de las principales motivaciones de las participantes, aunque también hubo mujeres interesadas en herramientas para afrontar conflictos en otros ámbitos.

Wassermann remarcó que la práctica es fundamental para incorporar las técnicas y familiarizarse con los movimientos: cuanto más se entrenan, más fácil resulta recurrir a ellos cuando hace falta una reacción rápida.

Consultada sobre la posibilidad de usar gas pimienta frente a una agresión, señaló que la respuesta depende de cada persona y de las circunstancias. Algunas se sienten más cómodas con un elemento de defensa, mientras que otras prefieren evitar el conflicto o recurrir a técnicas corporales. “Todas las personas reaccionamos de manera diferente”, resumió.

Por eso consideró que no hay una única respuesta válida para todas las situaciones y destacó la importancia de conocer las propias posibilidades. El entrenamiento puede aportar herramientas para afrontar un momento de riesgo, aunque la manera de actuar dependerá de las características de cada circunstancia.

Entre las consultas en los comercios y la participación en talleres, el interés por la defensa personal aparece como una de las respuestas a la preocupación por la seguridad. Los aerosoles y las técnicas de entrenamiento son alternativas distintas, pero ambas exigen conocer sus alcances y limitaciones para enfrentar una agresión real.

Más para leer

Un pediatra de Concordia quiere un hospital propio para chicos: ya reunió miles de firmas
Sociedad
El Día de la Madre arranca con 5 grados en Entre Ríos: hasta cuándo dura el frío
Sociedad
Caminaron dos días desde Hasenkamp a Paraná y muchos llevaban algo estampado en la remera
Sociedad
El cura Anaya está gravísimo y la Iglesia salió a pedir plata: para qué junta los fondos
Sociedad
Caminaron 90 kilómetros entre lágrimas: la escena que se repitió en La Loma
Sociedad
Caminaron 90 kilómetros y al llegar a La Loma confesaron qué había adentro de sus mochilas
Sociedad