La posadeña de 18 años que se metió en una final del mundo y todavía no lo puede creer
El equipo argentino de gimnasia aeróbica se metió en la final del Mundial de Pamplona y la posadeña Abril Leguizamón fue parte del conjunto. Lo que pasó cuando salieron los puntajes, adentro.
Abril Leguizamón tiene 18 años, es de Posadas y acaba de vivir algo que le va a costar olvidar: fue parte del equipo argentino que llegó a la final del Mundial de Gimnasia Aeróbica en Pamplona, España, donde terminó sexto en la modalidad Danza, categoría Senior.
En diálogo con Primera Edición, la misionera reconoció que todavía no dimensiona del todo lo que logró junto a sus compañeras. "Fue un sueño cumplido, cumplirlo también con mis amigas, con mis compañeras de gimnasia. Muy emocionada, todavía como que no nos cae que pasamos a una final del mundo, pero súper orgullosa y con muchas alegrías", expresó.
Del piso a la tribuna: cómo se vivió la definición
El conjunto argentino llegó a la competencia con entrenamientos previos para probar el piso y adaptar la presentación a las condiciones del escenario. En la semifinal aparecieron los nervios, pero el equipo sacó adelante su rutina y se metió entre los mejores.
"Estábamos muy nerviosas, muy ansiosas por pasar al piso y dar todo, dejar todo ahí, porque sabíamos que podíamos llegar a tener un buen lugar", relató Leguizamón.
Terminada su presentación, las integrantes del equipo siguieron desde la tribuna la definición de los demás países. A medida que aparecían los puntajes, Argentina se mantenía entre las posiciones de vanguardia y la expectativa crecía.
"Cuando empezamos a ver los puntajes de los otros países y ver que seguíamos ahí arriba, después nos fuimos a la tribuna para ver el resultado final y nos emocionamos todas, nos abrazamos y lloramos", recordó.
El puntaje y el podio del Mundial
El equipo argentino obtuvo 16.950 puntos y finalizó sexto entre 15 selecciones. Hungría se quedó con el primer puesto, mientras que Corea del Sur y China completaron el podio.
Para la posadeña, competir en ese escenario también significó medirse con algunas de las principales potencias de la disciplina. "Es muy diferente el nivel que tienen los otros, es increíble poder también medirse con los otros países, con Ucrania, Rusia, Italia, Hungría, que son las potencias de la gimnasia. Estar ahí, ser uno de todos ellos, es un orgullo", destacó.
Un cambio de última hora en la formación
El conjunto argentino también debió afrontar una modificación antes del Mundial. Inicialmente estaba integrado por ocho chicas, pero Agustina Pereira sufrió un accidente y no pudo viajar a la competencia. Ante esa situación se incorporó Kevin Riveros, campeón nacional argentino.
"Desde el primer entrenamiento se sintió que todos éramos muy unidos, una conexión muy linda", contó Abril sobre la conformación del equipo.
A pesar del sexto puesto, la misionera consideró que el conjunto tenía condiciones para terminar un poco más arriba en la clasificación. "Nosotros fuimos y dejamos el alma ahí arriba de ese escenario, pero por ahí podíamos haber quedado un poquito más arriba", admitió.
Con su participación en España, Leguizamón sumó una experiencia internacional y se convirtió en una de las representantes misioneras que alcanzaron una final mundial junto a la Selección Argentina de Gimnasia Aeróbica.