Una referente pilagá le respondió a Félix Díaz por sus denuncias contra Insfrán y le recordó de dónde salió: "Abandonó su tierra, se fue a vivir a la gran ciudad y dejó a sus hermanos". La disputa por quién representa de verdad a las comunidades quedó al desnudo.
La interna en el universo indígena formoseño sumó un nuevo capítulo. Victoria Coquero, referente de la comunidad Pilagá y presidenta de la Asociación Civil del barrio Qompi Sosa de Pozo del Tigre, salió a responderle con dureza a Félix Díaz, el histórico dirigente qom de Potae Napocna Navogoh —conocida como Colonia La Primavera—, que volvió a arremeter contra el gobernador Gildo Insfrán.
El eje de la embestida de Coquero no fue una cifra ni un dato técnico, sino una pregunta que apunta directo a la biografía del activista: “¿Qué se puede esperar de una persona que abandonó su comunidad para ir a vivir de partidos políticos opositores?”.
El reproche de fondo
Para la dirigente pilagá, Díaz perdió autoridad para hablar en nombre de las comunidades cuando se fue de su tierra. “Él no sabe todo eso, porque abandonó su tierra, se fue a vivir a la gran ciudad y dejó a sus hermanos”, disparó.
Y redobló: “Quien abandona a su comunidad, después no puede pretender defenderla con acusaciones falsas que carecen de fundamentos”.
Coquero también apuntó contra el modo en que el dirigente qom construye sus denuncias. “Todo lo que él denuncia no es la realidad de los pueblos indígenas formoseños y repudio el accionar de este señor, porque lo único que hace es insultar a la gente que trabaja”, sostuvo.
Las acusaciones que motivaron la respuesta
Díaz había calificado a Insfrán de “dictador” y “gran represor”, y denunció lo que considera una política sistemática de discriminación, exclusión y vulneración de los derechos de las comunidades originarias. Desde la vereda de Coquero, esas imputaciones son “tan graves como falsas”.
La referente pilagá apoyó su postura en el marco legal vigente: Formosa cuenta desde 1984 con la Ley Provincial Nº 426, conocida como Ley Integral del Aborigen. Esa norma tiene como objetivo garantizar la preservación social y cultural, la defensa del patrimonio, el respeto a las tradiciones y el mejoramiento de las condiciones económicas de las comunidades Toba/Qom, Pilagá y Wichi.
Además, reconoce la entrega de tierras aptas y suficientes de forma gratuita, inembargable, inalienable y transferida sin gravámenes al otorgar la personería jurídica a las comunidades. A través de esa ley se creó el Instituto de Comunidades Aborígenes (ICA) como ente de aplicación, y se aseguran las bases para la atención primaria de la salud y el derecho a una educación bilingüe e intercultural en todos los niveles del sistema educativo provincial.
“Todas las comunidades tienen escuelas, tierra, agua, luz, representantes, caciques”, enumeró Coquero.
La Copa Gildo Insfrán, otro punto de choque
El dirigente qom también había cuestionado que el Gobernador utilice actos deportivos y ceremonias oficiales para expresar reconocimiento a las comunidades originarias, en referencia al Torneo de la Amistad “Copa Gildo Insfrán”. Coquero salió a defender el evento.
“Nuevamente Díaz demuestra que no sabe la importancia que tiene este evento en cada una de las comunidades, especialmente en las mujeres, a quienes se les brinda un lugar relevante en el deporte y en sus derechos”, afirmó.
“Un vividor de los partidos opositores”
La referente pilagá no ahorró calificativos contra el activista. “Él fue y es un vividor de los partidos políticos opositores al Gobierno Peronista que conduce el doctor Gildo Insfrán, porque a través de ellos quiere conseguir cosas. Para mí la vida no es así”, lanzó.
En contraposición, defendió el rol del Estado provincial: “Formosa tiene un Estado presente y lo demuestra no con discursos, sino con acciones concretas que permiten brindarle calidad de vida”.
“Nos da asistencia alimentaria, nos asegura atención médica, nos brinda educación gratuita en todos sus niveles, respetan nuestra cultura y apoyan a nuestro crecimiento”, completó.
Según la visión que expuso Coquero, a lo largo de las gestiones de Insfrán las comunidades indígenas siempre fueron parte de su agenda política, con cada organismo del Estado ocupado de las necesidades concretas y del bienestar de cada habitante formoseño, sin distinciones.




