La procesión que paraliza La Banda: 116 años de fe ininterrumpida
Miles de fieles colmaron las calles de La Banda en la 116° Procesión del Señor San Gil, una tradición que une generaciones y renueva la esperanza. ¿Qué hace tan especial a esta celebración?
La ciudad de La Banda volvió a vivir una jornada histórica con la 116° Procesión del Señor San Gil, que convocó a miles de fieles en un recorrido que une Sacha Pozo con la capital santiagueña.
La fe se hizo carne en cada paso del 'santito', como lo llaman los devotos que año tras año renuevan su promesa.
Una tradición que atraviesa generaciones
Desde las primeras horas del día, las calles se tiñeron de color y emoción. Los bandeños, fieles a su historia, se volcaron masivamente para recibir la bendición del Santo de los pobres, agricultores y enfermos de cáncer.
Las largas filas se formaron en el medio de las calles, esperando ser 'pisados' por la imagen, un gesto que para los creyentes significa protección y esperanza. Abuelos, padres e hijos caminaron juntos, algunos cargando a los más chicos, otros con lágrimas en los ojos, pero todos unidos por la misma devoción.
El fervor popular se hizo sentir en cada rincón del trayecto. Los fieles de ayer, de hoy y de siempre se hicieron presentes a través de sus hijos y nietos, a quienes les heredaron esta tradición que ya suma 116 peregrinaciones.
Una bendición que renueva la esperanza
Hoy La Banda fue bendecida una vez más por el Señor San Gil, quien trajo consigo un mensaje de esperanza para todos los presentes. La manifestación de fe sigue creciendo año a año, consolidándose como una de las celebraciones religiosas más importantes de la región.
La procesión, que une Sacha Pozo con la capital santiagueña, no solo es un acto de fe, sino también un encuentro cultural que fortalece los lazos comunitarios. Los organizadores ya piensan en la próxima edición, que se celebrará el 1° de septiembre, cuando los fieles volverán a reunirse en la Capilla de Sacha Pozo para rendir homenaje al santo.