La procesión que una familia jujeña no abandona jamás
¿Qué llevó a esta familia a caminar hasta el barrio Belgrano? Descubrí la historia detrás de una tradición que no se pierde.
Una familia jujeña volvió a encabezar una emotiva peregrinación en honor a la Virgen de Copacabana y al Santísimo Salvador, en una tradición que se renueva cada año y reúne a varias generaciones. Tras la misa, los fieles caminaron hasta el barrio Belgrano llevando las imágenes religiosas.
La celebración, enmarcada en las fiestas patronales de San Salvador de Jujuy, estuvo acompañada por trajes típicos y música de Bolivia, reflejando la profunda devoción que une a esta familia con sus raíces.
Una herencia que crece con los años
Iván, uno de los integrantes, contó que la devoción nació con su abuela y que con el paso del tiempo se fue fortaleciendo. "Estamos honrando a la Virgen de Copacabana y al Santísimo Salvador. Es una herencia que nos dejó mi abuela. Somos nietos y bisnietos. Siempre se suma más gente y la fe se hace más grande", expresó.
La peregrinación comenzó luego de participar de la misa, cuando los fieles iniciaron el recorrido hacia su vivienda en el barrio Belgrano, llevando las imágenes en procesión. "Participamos de la misa y ahora hacemos la peregrinación hasta nuestra casa. Esto es mucho amor y fe. La fe todo lo puede, hay que tener mucha fe", sostuvo Iván.
¿Por qué el Santísimo Salvador acompaña a la Virgen?
El peregrino explicó que cada año el Santísimo Salvador acompaña la imagen de la Virgen de Copacabana durante el recorrido por un motivo muy especial. "Siempre llevamos al Santísimo Salvador porque tiene que acompañar a la Madre de Copacabana. Él es nuestro patrono y nada es casual. Es el día de nuestro patrono y celebramos también a la Virgen de Copacabana", afirmó.
Con banderas, trajes tradicionales y música boliviana, la procesión volvió a demostrar que la fe y las tradiciones populares se mantienen vivas generación tras generación en esta familia jujeña.