La promesa imposible de un padre que cruzó la Cordillera en bicicleta con su hijo
¿Qué puede nacer de un diagnóstico y una promesa imposible? La historia de un padre que, junto a su hijo, cruzó la Cordillera en bicicleta y desató un movimiento que hoy llega a 70 localidades del país.
Un diagnóstico de autismo y una promesa desmedida fueron el motor de una historia que transformó una familia y hoy inspira a cientos. Juan Zemborain, arquitecto y emprendedor, vio cómo la vida de su hijo Santiago tomaba un rumbo inesperado, y decidió enfrentarlo desde el deporte y el movimiento, dando origen a un movimiento nacional de inclusión.
Lo que comenzó como salidas en bicicleta para fortalecer a su hijo, diagnosticado también con hipotonía muscular, terminó convirtiéndose en el proyecto “Empujando Límites”. Esta iniciativa promueve el uso del tándem, la bicicleta doble, como herramienta terapéutica y de inclusión familiar, social y deportiva.
Una infancia marcada por la discapacidad
La historia de Juan ya estaba atravesada por la discapacidad mucho antes del nacimiento de Santiago. Tuvo un hermano con autismo que vivió internado prácticamente toda su vida, en una época con menos conocimiento y recomendaciones médicas más tajantes.
“Obviamente era muy difícil. Mis hermanos no invitaban amigos a casa. Mi hermana se lastimaba las manos de los nervios. Yo estuve inmerso en eso desde muy chico”, contó Zemborain a TN. A esto se sumó la muerte de su padre cuando él tenía apenas doce años.
Estudió arquitectura, pero la crisis del 2001 golpeó al sector. Junto a su hermano, creó un emprendimiento de libros personalizados que contaban la vida de las personas, un proyecto que lo acompañó casi dos décadas y ganó concursos.
La promesa que nadie creyó posible
Cuando Santiago tenía siete años y aún tenía dificultades para frenar la bicicleta, su padre le hizo una promesa que sonaba a locura. “Un día le dije a mi hijo: ‘cuando tengas 15 vamos a cruzar la Cordillera de los Andes en bicicleta’”, confesó Juan.
La idea parecía imposible, pero quedó instalada. El giro llegó cuando un guía de montaña le contó que pedaleaba en tándem junto a ciclistas ciegos. Esa imagen cambió todo: si otros podían, tal vez ellos también.
De la cordillera al mar: la travesía que lo cambió todo
Años después, la promesa se cumplió. Padre e hijo se subieron a un tándem y emprendieron una travesía de ocho días para cruzar la Cordillera de los Andes. El recorrido los llevó desde la montaña hasta el océano Pacífico, un destino elegido porque a Santi le encanta el agua.
Duraron en carpas, cabañas, refugios y campings, incluso en una casa en los árboles y a orillas del lago Panguipulli, en Chile. Para una persona con autismo, esa falta de estabilidad es un desafío, pero la bicicleta fue el eje ordenador. “La rutina de Santi es la bicicleta”, explicó Juan. “Él sabe que hoy va a pedalear y mañana también”.
Enfrentaron lluvias intensas, tramos sin camino donde cruzaron en ferry y el paso fronterizo por Hua Hum, entre Argentina y Chile. Finalmente, llegaron al mar.
El nacimiento de un movimiento nacional
De estas experiencias, como el cruce de Santiago de Compostela en España durante 2022, nació “Empujando Límites”. Un conocido le preguntó “¿por qué no hacés una ONG?”, y ese disparador lo llevó a la acción.
Firmó estatutos, consiguió bancas y donaciones, e importó 30 tándems de aluminio. La propuesta es simple pero poderosa: dejar de pensar primero en lo que una persona con discapacidad no puede hacer. “Muchas veces, cuando alguien se anima a hacerlo, los resultados terminan sorprendiendo”, reconoció Juan.
Hoy, el proyecto tiene una escala impresionante. “Hoy tenemos más de 120 embajadores que gestionan cerca 100 tándems de aluminio distribuidos en 70 localidades a lo largo y ancho del país”, detalló Zemborain. Constantemente organizan carreras y recorridos donde participan familias con chicos con discapacidad y voluntarios.
El reconocimiento a una vida de dedicación
El impacto de su trabajo le valió a Juan Zemborain un reconocimiento nacional. Ganó el Premio Abanderados durante el 2025, un galardón anual que destaca a personas por su dedicación a los demás, difundiendo su ejemplo para inspirar a la comunidad.
Durante años, Juan se dedicó a contar la vida de otras personas a través de libros. Hoy, sin proponérselo, su propia historia se convirtió en una de las que marcan y motivan. Y todo empezó con un padre que decidió subirse a una bicicleta y pedalear detrás de su hijo, empujando, literalmente, todos los límites.