La propuesta de Washington que sacude a Cuba: ¿Qué le habrían pedido a Díaz-Canel?
¿Qué se negocia realmente entre Cuba y Estados Unidos? Una filtración revela la audaz propuesta que funcionarios de Trump le habrían hecho a La Habana, mientras la isla enfrenta su peor crisis en décadas. Los detalles de un diálogo secreto que podría cambiar todo.
Funcionarios estadounidenses habrían planteado, en contactos confidenciales, la salida del presidente cubano Miguel Díaz-Canel del poder. La revelación, publicada por The New York Times, agrega una nueva capa de tensión a la ya crítica relación bilateral, marcada por un bloqueo energético que mantiene a la isla sumida en apagones y una profunda crisis.
Según el prestigioso diario neoyorquino, que cita a dos funcionarios bajo condición de anonimato, representantes de la administración del presidente Donald Trump transmitieron esa sugerencia a negociadores cubanos. La propuesta, sin embargo, dejaría en manos de las autoridades de La Habana los pasos concretos a seguir después de una eventual dimisión.
El planteamiento de Washington no necesariamente buscaría un cambio inmediato en la estructura del sistema político cubano, sino específicamente el apartamiento de Díaz-Canel de la presidencia. Esta distinción es clave dentro del complejo tablero geopolítico que ambos países manejan.
¿Qué pasa con el legado castrista?
En un dato que analistas considerarán significativo, las mismas fuentes indicaron que, por el momento, Estados Unidos no está presionando para que se tomen medidas en contra de miembros de la familia Castro. Fidel Castro, fallecido en 2016, y su hermano Raúl, quien gobernó hasta 2018, siguen siendo figuras de gran influencia dentro del aparato de poder de la isla.
La lógica detrás de la propuesta, según algunos funcionarios estadounidenses consultados, sería facilitar cambios económicos estructurales profundos. Desde Washington se considera que Díaz-Canel, quien asumió la presidencia en 2018, difícilmente respaldaría las reformas de mercado que EE.UU. promueve.
Las declaraciones incendiarias de Trump
Este escenario de diálogo subterráneo contrasta con la retórica pública del mandatario republicano. Este mismo lunes, Trump afirmó sin tapujos que sería “un gran honor” para él “tomar Cuba”. Sus declaraciones encendieron aún más la polémica.
El presidente ha reiterado en las últimas semanas sus amenazas de tomar control de la isla, ya sea de forma “amistosa” u hostil. Insiste en que el gobierno de La Habana “caerá muy pronto”, argumentando que el país “está en ruinas” debido, en gran parte, al bloqueo de crudo que su administración impuso en enero pasado.
Diálogo confirmado en medio del caos
Por primera vez, el presidente cubano Miguel Díaz-Canel confirmó a medios locales la existencia de contactos con Estados Unidos. El objetivo, según sus palabras, es “buscar soluciones por la vía del diálogo a las diferencias entre ambos Gobiernos”. Esta confirmación llega después de que Trump hubiera adelantado dichos contactos, versión que inicialmente La Habana había negado.
Este tenso diálogo se desarrolla en el peor contexto posible para Cuba. La isla inició la semana con un nuevo apagón nacional, el sexto en los últimos dieciocho meses. La crisis energética, que se arrastra desde 2024, se ha agravado dramáticamente en los últimos tres meses por el bloqueo petrolero estadounidense.
La paralización económica es casi total y el malestar social no deja de crecer, creando un panorama explosivo que tanto Washington como La Habana observan con extrema atención mientras mantienen canales de comunicación abiertos, por ahora, en el más absoluto secreto.