La Puna no entiende de límites: la peregrinación que une tres provincias
¿Sabías que la peregrinación del Milagro no es solo salteña? Una investigación revela cómo se teje la red de fieles que llega desde tres provincias y la historia que une a esos pueblos desde hace más de un siglo.
Cuando arranca la peregrinación hacia la Catedral, no todos los caminantes vienen de Salta. La columna puneña fue creciendo hasta incorporar fieles y agrupaciones vinculadas con Salta, Jujuy y Catamarca. Una misma marcha reúne historias y trayectorias que nacen en distintos puntos del norte argentino.
Así surge del estudio de Julia Costilla, investigadora de la UBA y CONICET, dedicado a reconstruir la historia y las prácticas de los Peregrinos de la Puna.
¿Quiénes integran la marcha?
Según el registro de la Catedral correspondiente a 2022 citado por la investigadora, la organización estaba conformada oficialmente por cuatro grandes grupos: Antofagasta de la Sierra, Tolar Grande, Mina Patito y San Antonio de los Cobres.
Sin embargo, el propio trabajo advierte que existen otras agrupaciones vinculadas con diferentes localidades, minas y salares.
Una historia que incluso supera las actuales fronteras
La conexión tiene raíces mucho más antiguas. Costilla recuerda que la Puna quedó dividida entre distintas jurisdicciones provinciales tras la disolución del antiguo Territorio de los Andes en 1943: Pastos Grandes quedó vinculado a Salta, Susques a Jujuy y Antofagasta de la Sierra a Catamarca.
A pesar de esas fronteras políticas, las conexiones regionales continuaron. Los límites administrativos cambiaron con el tiempo, pero los vínculos entre los pueblos puneños permanecieron.
Incluso existe un registro citado por la investigadora de 1910, cuando el escritor y periodista español Vicente Blasco Ibáñez describió la llegada a Salta de personas provenientes del entonces Territorio de los Andes para participar de la fiesta del Señor del Milagro.
Es decir: mucho antes de las enormes columnas actuales, la Puna ya miraba hacia Salta cada septiembre.