La empresa familiar de Rafaela ya tiene su tecnología hidráulica funcionando en Paraguay. Ahora quiere dar el salto a Vaca Muerta, pero no todo es tan simple: la ingeniería propia es su carta, aunque el desafío de ser proveedora en la cuenca no es menor.
Una empresa familiar de Rafaela, Santa Fe, avanza con su propio desarrollo de ingeniería hidráulica para convertirse en proveedora de la cadena de valor de Vaca Muerta. La firma ya dio sus primeros pasos en el exterior y apunta a Paraguay.
La compañía, radicada en el corazón industrial de Santa Fe, viene trabajando en desarrollos tecnológicos propios aplicados a sistemas hidráulicos. Ese know-how es el que ahora busca capitalizar en el mercado neuquino, donde la actividad de los no convencionales demanda equipamiento y servicios especializados.
De Rafaela al exterior
El plan de expansión no se limita a la cuenca neuquina. La pyme ya inició su desembarco internacional con operaciones en Paraguay, un mercado que le permitió validar su tecnología fuera de las fronteras argentinas.
La estrategia combina el desarrollo local con la proyección regional: primero consolidar el producto propio, después salir a vender afuera y ahora intentar insertarse en la cadena de Vaca Muerta, uno de los polos energéticos más dinámicos del país.
El desafío de ser proveedor
Para una empresa familiar santafesina, entrar como proveedora de Vaca Muerta implica cumplir con estándares técnicos exigentes y competir con jugadores de mayor escala. El respaldo está en la ingeniería propia y en la experiencia acumulada en el exterior.
La firma no reveló montos de inversión ni plazos concretos, pero el objetivo está trazado: pasar de la tecnología hidráulica propia a los contratos en la formación neuquina.