La radiografía oculta de la industria argentina: un dato oficial revela la profunda grieta que preocupa al Gobierno
Un informe oficial del INDEC acaba de confirmar lo que muchos en la industria murmuraban: la producción nacional se partió en dos. Mientras algunos rubros operan a máxima potencia, otros están al borde del colapso. ¿Qué sectores están en rojo y por qué esta grieta preocupa tanto al Gobierno de Milei?
Un indicador clave del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) acaba de exponer una realidad económica que muchos sospechaban pero que ahora tiene cifras concretas. La capacidad instalada de la industria manufacturera cayó a su nivel más bajo en casi dos años, confirmando una brecha productiva que divide al país en sectores que “vuelan” y otros que apenas sobreviven. Este panorama de “dos velocidades” comienza a generar alerta en las altas esferas del Gobierno libertario, que observa cómo su modelo necesita ajustes frente a esta fragmentación.
El dato difundido la semana pasada corresponde al mes de enero y marca un 53.6% de uso de la capacidad productiva instalada en las fábricas. Esta cifra no solo es inferior al 55% registrado en el mismo mes de 2025, sino que representa el segundo registro más bajo desde la asunción del gobierno de Javier Milei y el nivel más pobre desde marzo de 2024, cuando se anotó un 53.2%.
¿Qué sectores están al rojo vivo y cuáles paralizados?
La estadística oficial desglosa una fotografía desigual. Por un lado, hay rubros que operan a pleno. La refinación de petróleo lidera con un uso del 86.8%, seguida por las industrias metálicas básicas (67.6%) y la producción de sustancias y productos químicos (64.8%). Completan este grupo de alto rendimiento la fabricación de papel y cartón (61.7%) y la industria de alimentos y bebidas (60.2%).
En la vereda opuesta, la situación es crítica. La producción textil apenas utiliza el 23.7% de su capacidad, la industria automotriz el 24% y la metalmecánica el 31.4%. Este último sector sufre el impacto directo de la menor fabricación de maquinaria agropecuaria y electrodomésticos.
La caída en la automotriz es particularmente pronunciada. El 24% de capacidad usada en enero contrasta fuertemente con el 34.8% del mismo mes del año pasado, evidenciando una desaceleración marcada. En cambio, las industrias metálicas básicas muestran un desempeño positivo, impulsadas por un aumento del 17.2% en la producción de acero crudo respecto a enero de 2025.
El contraste entre los anuncios millonarios y la lucha por sobrevivir
Esta división se refleja en la agenda del Gobierno. Recientemente, el presidente Milei inauguró la “Argentina Week” en Nueva York, un espacio donde se anunciaron inversiones por miles de millones de dólares precisamente en los sectores que muestran mayor dinamismo: energía, petróleo y minería.
Mientras las petroleras y empresas vinculadas al gas como TGS prometen desembolsos monumentales, otro segmento de la economía, representado por industrias como la automotriz que opera a menos del 30% de su capacidad, intenta mantenerse a flote. Esta realidad de “varias velocidades” es el factor que ahora genera preocupación interna y que las autoridades empiezan a observar con mayor atención.
En medio de este escenario, el Presidente redobló sus críticas hacia figuras emblemáticas del sector industrial, como Paolo Rocca de Techint y Javier Madanes Quintanilla de Fate. Sin embargo, más allá de estos cuestionamientos puntuales, el foco está puesto en el modelo económico en su conjunto. Un modelo que, si bien es evaluado como “bien trazado” en el plano macroeconómico, evidencia la necesidad de realizar algunos ajustes para enfrentar esta profunda asimetría productiva que el último dato del INDEC dejó al descubierto.