La radiografía que preocupa: ¿Por qué 7 de cada 10 jóvenes argentinos le dan la espalda a la política?
Un estudio de la UBA expone la cruda realidad: el 70% de los jóvenes siente desapego por la política. ¿A qué se debe esta alarmante desconexión si valoran la democracia? Los detalles del informe que analiza sus hábitos, esperanzas y la razón por la que muchos ya piensan en irse.
Un estudio nacional revela una alarmante desconexión de los jóvenes con la política institucional, pese a que valoran la democracia. La investigación, realizada por la UBA y la Fundación Conciencia, muestra que el 70% de los encuestados siente un fuerte desapego, un fenómeno que los expertos atribuyen a la percepción de que el sistema no transforma su realidad cotidiana.
El informe “Radiografía del desapego juvenil hacia la política” se basó en una encuesta a 2.500 jóvenes de entre 16 y 19 años de todo el país, realizada entre el 17 de septiembre y el 22 de octubre de 2025. Los resultados pintan un panorama de relación “de baja intensidad” con el debate público, marcado por la intermitencia y la falta del componente emocional que caracteriza a generaciones anteriores.
Democracia sí, pero sin entusiasmo
Si bien la democracia como sistema obtiene una puntuación promedio de 6,83 sobre 10, la calificación está lejos de ser entusiasta. La visión es marcadamente utilitarista: para muchos, se reduce al acto de votar. Sin embargo, al creer que ese voto no puede cambiar su día a día, se produce una devaluación del sistema. Un dato preocupante es que alrededor del 50% considera importante vivir en democracia, pero un 10% preferiría un sistema autoritario y otro 15% no sabe o no contesta.
Esta actitud se refleja en la participación. Más del 40% de los jóvenes admite que no ha ido a votar teniendo la posibilidad de hacerlo. Aunque el 73% asegura que irá a votar cuando tenga oportunidad, la motivación no trasciende lo meramente procedimental. La política dejó de ser una pasión para convertirse en “un ruido de fondo”.
El futuro: ¿aquí o afuera?
La brecha entre las expectativas personales y las nacionales es clave para entender esta conducta. La identidad juvenil se construye entre un horizonte personal que aún se ve posible y un país que genera dudas. Solo el 40% de los consultados desea permanecer en la Argentina, mientras que un 32% preferiría emigrar y otro 28% aún no se decide.
El estudio también indagó en cómo se forman las opiniones. El 80% de los jóvenes manifiesta que sus posicionamientos políticos están vinculados a los de su familia, y la política hoy no es un tema de interés ni de conversación frecuente entre amigos. En su vida cotidiana, “la política no los define ni es sustancia”.
Redes sociales: el nuevo campo de batalla informativo
El ecosistema informativo de los jóvenes está dominado por las plataformas digitales. El 79% se informa principalmente a través de redes sociales, muy por encima de la televisión (58%) o las conversaciones con su entorno (53%). Internet como fuente directa representa el 32%, la escuela el 27% y la radio apenas alcanza un 9%.
El informe identifica un papel secundario de la militancia y las causas sociales tradicionales, con la excepción de temas puntuales como el feminismo, donde aparecen divisiones más claras. Lejos de la apatía absoluta, emerge el perfil de una generación más pragmática que ideológica, más tolerante que confrontativa y selectiva en su consumo de la vida pública.
Los investigadores se propusieron responder preguntas cruciales: ¿Qué piensan los jóvenes sobre la política y el país? ¿Cómo se informan? ¿Conversan sobre política? Los resultados dibujan a una juventud que no rechaza la política, pero tampoco la abraza. Miran el país con cautela y confían más en su futuro personal que en el colectivo.