La reforma que Milei prometió y aún no llegó al Congreso: el futuro de las PASO en la mira
El Gobierno prepara una ofensiva para modificar las reglas de juego de la política argentina. Mientras el oficialismo apunta a eliminar las PASO, la oposición muestra divisiones internas. ¿Logrará el consenso necesario para cambiar el sistema electoral de cara al 2027?
El proyecto de reforma política anunciado por el Presidente sigue sin ingresar al Parlamento, mientras el oficialismo prepara una ofensiva para modificar aspectos clave del sistema electoral. La eliminación de las primarias, un tema que genera divisiones profundas, será uno de los ejes centrales de una “segunda etapa de reformas” que promete encender la polémica.
Desde el Gobierno confirmaron que la iniciativa, prometida por Javier Milei en su discurso ante la Asamblea Legislativa el 1 de marzo, formará parte de un paquete posterior. Los focos estarán puestos en el destino de las PASO, el financiamiento de los partidos y posibles cambios en la Boleta Única de Papel (BUP).
¿Qué dice el oficialismo sobre las PASO?
En La Libertad Avanza refuerzan el ataque contra las primarias. La diputada Mercedes Llano las calificó sin rodeos como “un engendro electoral creado por el kirchnerismo” para resolver sus propias internas.
Llano argumentó que el sistema genera “costos multimillonarios” y “hastío social”, sin haber contribuido a democratizar la vida interna de los partidos. Además, sostuvo que “operan como una encuesta cuando no hay competencia” y remarcó que, en su visión, “el Estado no debe inmiscuirse en la vida interna de las fuerzas políticas”.
No es la primera vez que el Presidente intenta avanzar en esta dirección. En 2024, la eliminación de las PASO fue incluida en la Ley Bases, pero ese capítulo fue retirado para facilitar los acuerdos parlamentarios. Un año después, en 2025, el Congreso solo logró suspenderlas para ese turno electoral, sin alcanzar un consenso para su eliminación definitiva.
La oposición dividida: ¿rechazo total o reforma?
En el arco opositor las posturas están lejos de ser unánimes. La diputada radical Karina Banfi rechazó de plano la eliminación, definiendo a las primarias como “un derecho progresivo de participación ciudadana” que, según ella, no puede acomodarse a las necesidades de los competidores de turno.
Sin embargo, Banfi se mostró abierta a discutir modificaciones que simplifiquen el sistema actual. Dentro de la UCR y el PRO también hay matices: algunos sectores no acompañarían la eliminación pura, pero evalúan alternativas como quitar la obligatoriedad. Por el momento, ambos espacios esperan conocer el texto oficial antes de fijar una posición definitiva.
Incluso en Unión por la Patria hay debate interno. El diputado Sebastián Galmarini, del Frente Renovador, planteó que el sistema actual “no funcionó como mecanismo de selección de candidatos” y cuestionó su costo y la extensión del calendario electoral.
No obstante, Galmarini lanzó una advertencia: “Eliminarlas sin saber hacia dónde ir tampoco tiene sentido. Eso no sería una reforma, sino una improvisación”.
El difícil camino de los acuerdos parlamentarios
La discusión requerirá consensos amplios, algo que no será sencillo. Según el artículo 77 de la Constitución Nacional, cualquier modificación del régimen electoral debe aprobarse por mayoría absoluta en ambas cámaras: se necesitan 129 votos en Diputados y 37 en el Senado, números difíciles de alcanzar sin acuerdos políticos transversales.
En este escenario, bloques como Provincias Unidas también aguardan la iniciativa oficial. Su presidenta, Gisela Scaglia, consideró positivo avanzar en la Boleta Única y en la transparencia del financiamiento, pero pidió “evaluar con detenimiento” el futuro de las PASO. “En muchos casos explican la baja participación electoral”, sostuvo la diputada.
Mientras tanto, el Gobierno ya inició contactos con gobernadores. El ministro del Interior, Diego Santilli, anticipó que el debate llegará al Congreso en los próximos meses y planteó la necesidad de aprobar cambios con tiempo de cara a las elecciones de 2027. “Tenemos que trabajar para que el proceso electoral sea más ágil y cómodo para la ciudadanía”, afirmó.
En su discurso ante el Congreso, el Presidente Milei dejó clara su postura de fondo: “Necesitamos reformar integralmente el sistema electoral para que los representantes sean responsables ante sus representados. Y también cómo se financian los partidos, para dar mayor transparencia a la relación entre política y sector privado”.
El proyecto de reforma política, por ahora, sigue siendo una promesa pendiente. Su destino final dependerá de una compleja negociación en un Congreso donde las mayorías son esquivas y los intereses partidarios, diversos.