La reina que llegó de Misiones y se enamoró de Jujuy: su historia 40 años después
Llegó desde Misiones con la ilusión de conocer Jujuy y se fue con la corona de reina latinoamericana. Lo que no esperaba era el cariño que la acompañaría por el resto de su vida.
Mirian Álvarez llegó a Jujuy en 1984 para participar de la Fiesta Nacional de los Estudiantes y se llevó mucho más que un título: se llevó un cariño que todavía perdura. Cuatro décadas después, la exreina latinoamericana recuerda con emoción su paso por la provincia y el vínculo que sigue intacto con su gente.
Con 24 años, la misionera viajó con su madre y la ilusión de conocer un lugar nuevo. Nunca imaginó que sería elegida reina nacional y, luego, representante latinoamericana. "Me fui con la ilusión de conocer y de viajar. La verdad es que me sorprendí cuando fui elegida", confesó en una entrevista con TodoJujuy.
Una experiencia que la marcó para siempre
El recuerdo de aquellos días sigue fresco en su memoria. "Conocer Jujuy y conocer a su gente fue muy importante para mi vida. Me recibieron con los brazos abiertos y siempre me atendieron muy bien", expresó. Y agregó: "Siempre los tengo presentes porque me cambió la vida".
En 1984, los desfiles se hacían sobre avenida Belgrano y las candidatas recorrían la provincia para conocer sus paisajes y su gente. "Nos recibían a todas, hacíamos un recorrido por la ciudad y teníamos días destinados a excursiones. Así nos conocíamos entre nosotras y también conocíamos los paisajes y a la gente", relató.
Uno de los momentos más significativos fue una excursión a Purmamarca. "Compartimos un almuerzo y realizamos un recorrido a pie. Los chicos nos acompañaban y los niños nos seguían. Fue un día espectacular, soleado, con las montañas y sus colores", recordó.
Una elección con 14 países y un congreso histórico
Con el retorno de la democracia, la FNE sumó una instancia latinoamericana que reunió a jóvenes de distintas naciones. En esa edición participaron representantes de 14 países, además de diplomáticos. También se realizó el Primer Congreso de la Juventud, un espacio donde los estudiantes debatían sus inquietudes.
"Fue muy lindo e interesante porque los chicos podían desarrollar los temas que les preocupaban. Está muy bueno que esos espacios continúen y que los jóvenes puedan expresarse", afirmó Álvarez.
La instancia latinoamericana duró aproximadamente cinco años y después desapareció. Para ella, organizarla implicaba mayores costos y dificultades que la elección nacional.
La noche en el estadio 23 de Agosto
Otro de los recuerdos imborrables es la elección en un estadio 23 de Agosto repleto. "La recepción de la gente fue maravillosa, realmente muy cariñosa. Una se sentía muy querida", expresó. Y envió un mensaje a los jujeños: "Siempre recuerdo a los jujeños. Le envío un abrazo grande a mi amada Jujuy".
El regreso y una tradición que continúa
Años más tarde, Álvarez volvió a la provincia con su familia para mostrarles a sus hijos los lugares que marcaron su juventud. También fue invitada a reconocimientos de representantes misioneras en 2003 y 2004.
Hoy, con 38 años de casada, tres hijos y una nieta, la tradición estudiantil sigue viva en su familia: su hija fue elegida reina de su colegio en 2007.