La Reserva de Unión rescató un empate agónico en Ezeiza: de atrás dos veces, nunca se rindió
La Reserva de Unión igualó 2-2 ante River en Ezeiza. ¿Cómo hizo el Tatengue para remontar dos veces y quedarse con un punto que sabe a poco? Los detalles de un partidazo.
La Reserva de Unión protagonizó una noche de alto voltaje en Ezeiza y rescató un punto que vale oro. Igualó 2-2 contra River en el Torneo Proyección, con un primer tiempo tan intenso que parecía un partido de Primera.
El Tatengue mostró una personalidad envidiable: estuvo dos veces abajo en el marcador y dos veces encontró la manera de igualar. Los goles del conjunto santafesino fueron obra de Mateo Aimar y Nicolás Puebla, en una jornada que quedará en la memoria de los hinchas.
Un primer tiempo de locos: cuatro goles y emociones al límite
River salió con todo desde el arranque. A los pocos minutos, el Millonario ya avisaba. Esquivel, desde el fondo, habilitó a Benjamín Rodríguez. El delantero sacó un centro fuerte que se desvió en Mosset y se coló en el arco de Unión. Era el 1-0 en Ezeiza.
Pero la alegría local duró poco. Cerca de la media hora, el Tatengue respondió con un centro venenoso que cruzó toda el área. Ahí apareció Mateo Aimar, que se elevó en el momento justo y de cabeza puso el 1-1.
River no se amilanó. Dos minutos después, Giorgio Costantini se lució con una gran maniobra por izquierda: se sacó a su marcador con un caño, quedó mano a mano y asistió a Spiff, que con el arquero lejos definió para el 2-1.
Parecía que River se iba al descanso arriba, pero Unión tenía otros planes. Nicolás Puebla recibió fuera del área y sacó un remate de volea espectacular que se metió en el arco de River. Un golazo para el 2-2 y un cierre de primera mitad para el aplauso.
El complemento: resistencia heroica y un punto con sabor a hazaña
La segunda parte fue otra historia. El ritmo bajó, los equipos se cuidaron más y las emociones escasearon. River intentó, pero se topó con la resistencia de Unión. El Millonario tuvo sus chances, pero no estuvo fino en la definición.
En el tramo final, River tuvo la más clara: Spiff aprovechó un rebote y quedó solo, pero su remate se fue por encima del arco. Fue el último aviso. El árbitro pitó el final y el 2-2 quedó en el marcador.
Para Unión, este punto tiene un valor enorme. No solo por lo que significa sumar ante un rival de jerarquía, sino por la forma: el Tatengue estuvo dos veces abajo y nunca bajó los brazos. Mateo Aimar y Nicolás Puebla fueron los héroes de la noche.
Con este empate, la Reserva de Unión sigue sumando en el Torneo Proyección y ya piensa en su próxima presentación. La personalidad mostrada en Ezeiza es una señal clara de que este equipo tiene carácter.