La respuesta de Máximo Kirchner a Kicillof que dejó a La Cámpora en llamas
En plena interna peronista, Cristina Kirchner mueve fichas para que el gobernador entienda quién manda. ¿Qué versión sobre la izquierda empezó a circular entre los suyos?
La interna peronista volvió a escalar esta semana. Máximo Kirchner alentó a los militantes de La Cámpora a cantar consignas contra el gobernador bonaerense Axel Kicillof, en un nuevo capítulo de una pelea que ya tiene historia: Cristina Kirchner y Kicillof se van a lastimar todo lo que puedan hasta que lleguen las elecciones.
Durante un acto, los militantes entonaron: “Cristina es la conducción, vamos a ver si lo entienden. Somos soldados de Perón y la Patria no se vende. Yo siempre te voy a seguir, no me importa lo que digan. Y si querés otra canción, vení y te presto la mía”. La respuesta de Máximo fue directa: le dijo a Kicillof que se guarde las nuevas canciones en el bolsillo trasero del pantalón.
La disputa, en el fondo, es por poder, cajas y lapicera. Quién manda, quién maneja la plata y quién arma las listas. Kicillof ya movió piezas clave en la provincia: echó a Alberto Sileoni de Educación (manejaba $10,66 billones) y puso a Flavia Terigi; sacó a Sergio Berni de Seguridad ($3,29 billones) y nombró a Javier Alonso; desplazó a Insaurralde de Loterías y Casinos ($1,77 billones) por Gonzalo Atanasof; y en Infraestructura ($1,20 billones) reemplazó a Leo Nardini por Gabriel Katopodis.
La interna ya no tiene filtros
Otro síntoma de la tensión es que Aníbal Fernández, nuevo vocero de Kicillof, salió a pedir “basta de elegir candidatos a dedo”. El dato no es menor: Aníbal fue uno de los grandes beneficiarios del dedo de Cristina durante años.
Alicia Castro, sindicalista K, también se metió en la pelea y tuiteó: “¿A alguien le parece buena idea, en el aniversario de un intento de magnicidio, cantar cancioncitas contra Axel?”.
Mientras tanto, el periodista Tomás Rebord contó en su programa en +Perfil que dirigentes de primera línea del kirchnerismo le dijeron personalmente: “Es con la rusa”. Es decir, que la alianza habría que hacerla con Myriam Bregman. Cristina estaría tan enojada con Kicillof que haría circular, a través de sus periodistas amigos, la versión de que podría terminar apoyando a la izquierda.
La economía, el gran ausente
En paralelo, los datos sociales siguen siendo duros: el 48% de los argentinos no llega a fin de mes; el 64% teme que alguien de su familia pierda el empleo; el 28% de los hogares fue víctima de un delito en el último año; el 57% de los inquilinos destina más de la mitad de sus ingresos al alquiler; y el 46% de los hogares con mayores de 60 años no llega a fin de mes, según distintas mediciones (Universidad Torcuato Di Tella, UBA y UCA).
Del otro lado, el gobierno nacional intenta instalar que el país se reinserta en el mundo: viene el papa León XIV, podría volver la Fórmula 1 después de 30 años y hay avances con Malvinas. Pero saben que el voto se consigue si la gente vive mejor.