La Rioja le pone un freno a las pantallas: la ley que cambiará el recreo
Un gobernador tomó una decisión que cambiará la rutina de miles de chicos en las aulas. La medida ya tiene fecha en la Legislatura y divide aguas entre padres y docentes.
El gobernador Ricardo Quintela confirmó que la Legislatura Provincial avanzará con una ley para regular el uso de celulares y dispositivos móviles en todas las escuelas de La Rioja. La medida, que abarcará desde el nivel inicial hasta el secundario, alcanzará tanto a los establecimientos públicos como privados.
El anuncio apunta a un problema que crece en las aulas: el impacto de la tecnología en niños, niñas y adolescentes. Desde el Ejecutivo provincial señalaron que, aunque la tecnología ofrece herramientas útiles, su uso excesivo durante el horario escolar afecta la atención, el proceso de aprendizaje y las formas de socialización cara a cara.
«Nuestra mayor responsabilidad como adultos es cuidar a los más chicos. Cuidar sus infancias y juventudes hoy también significa prestar atención a cómo se relacionan con la tecnología», remarcó Quintela.
Un objetivo claro: recuperar el aula
La iniciativa busca que la escuela vuelva a ser un espacio centrado en la concentración, la convivencia y el aprendizaje compartido, reduciendo al mínimo las distracciones digitales durante las horas de clase.
Reglas distintas según la edad
La futura legislación tendrá un enfoque segmentado, adaptado al desarrollo de cada grupo etario:
Nivel Inicial y Primario: se aplicarán restricciones firmes durante toda la jornada escolar, con un cuidado más estricto para resguardar la infancia temprana.
Nivel Secundario: se implementará un acompañamiento pedagógico orientado a la autonomía progresiva. El uso de dispositivos con fines estrictamente educativos quedará permitido cuando los docentes lo consideren pertinente.
El rol de las familias y los docentes
Desde la gestión provincial subrayaron que el éxito de la norma dependerá del trabajo articulado en las aulas y del acompañamiento de toda la comunidad. En ese sentido, apelaron al rol clave de los docentes para orientar a los estudiantes y, sobre todo, al compromiso de las familias desde cada hogar para fijar pautas claras sobre el consumo digital.