La Rioja quiere medir la calidad de vida con datos propios: qué cambia para los riojanos
La Rioja quiere medir la calidad de vida de su gente con datos propios y no depender solo del INDEC: lo que busca la nueva directora de Estadísticas impacta directo en cómo se diseña la ayuda a los barrios, pero el detalle de cómo lo hará recién se conoce puertas adentro.
La provincia de La Rioja puso en marcha un plan para monitorear la calidad de vida de su población con información propia, complementando las cifras que ya difunde el INDEC y las del Censo nacional. La iniciativa la confirmó la flamante directora de Estadísticas de la Provincia, Rocío Mediavilla Akil, quien explicó que el objetivo es sumar datos locales a los indicadores oficiales.
La funcionaria señaló que la idea es contar con datos provinciales que reflejen la realidad concreta de La Rioja, más allá de los promedios nacionales. Para eso, el área a su cargo trabajará en la recopilación y el cruce de información que permita seguir la evolución de las condiciones de vida en el territorio.
¿Por qué sumar datos provinciales a los del INDEC?
Las estadísticas nacionales suelen mostrar realidades agregadas que no siempre reflejan las particularidades de cada distrito. La propuesta de La Rioja apunta a completar ese panorama con mediciones propias, de modo que las decisiones de política pública se apoyen en información más cercana a la vida cotidiana de los riojanos.
Mediavilla Akil, al frente del organismo estadístico provincial, indicó que el monitoreo de la calidad de vida será una de las prioridades de su gestión. El desafío incluye articular con los datos ya disponibles del Censo nacional y de los operativos del INDEC para no duplicar esfuerzos y ganar precisión.
Con este paso, La Rioja busca tener su propia radiografía social y poder evaluar de manera continua cómo evolucionan indicadores clave para la población, como el acceso a servicios, la vivienda o el empleo, entre otros aspectos que hacen a la calidad de vida.